Me permito romper este paréntesis vacacional donde los políticos y,
sobre todo, sus políticas han posibilitado que nuestra zozobra existencial
aumente un poco cada día. Me permito
abusar de la amistad de Salva Gavira
para pedirle que, por un momento, se sacuda la arena de sus chanclas y cierre
momentáneamente la novela histórica que tiene entre sus manos. Le dé, eso si, un amplio buche a su cerveza y
me haga el favor de “colgar” este Toma de Horas. Que este país es absolutamente esperpéntico
ya la Historia se ha encargado de demostrarnos con
creces. Todo cuanto de malo nos suceda
siempre será manifiestamente empeorable.
Doña Ana Pastor, Presidenta del Parlamento español, ha convocado la
Sesión de Investidura para el día 30 del presente mes. Todos los frentes, más que abiertos,
continúan totalmente difusos. CIUDADANOS
ha abierto negociaciones con el PP y,
después de la aprobación de una serie de medidas, votará abstención en una
primera Sesión de Investidura y el SI en la segunda. Si se consigue el voto
afirmativo de Coalición Canaria
estaríamos en los 170 diputados a
favor de la candidatura de Mariano Rajoy (”peazo” de político por cierto) y estaríamos con una diferencia de 6 votos para conseguir la mayoría
absoluta. En esta tesitura son muchas
las voces de socialdemócratas de cierto fuste (con Felipe González y Alfonso
Guerra a la cabeza) que abogan para que el PSOE en la segunda convocatoria acceda a abstenerse. Como votante
apegado desde hace años a la socialdemocracia creo que ha llegado el momento de
velar por los intereses del país ante de por los meramente políticos y/o
personales. Soy de los convencidos de
que las políticas de Rajoy (versus PP) han empobrecido a una parte
considerable de españoles. Aparte de desactivarse una serie de derechos
laborales y sociales conseguidos a duras penas a lo largo de estos últimos años
(sin entrar en los casos de corrupción que es el cuento de nunca acabarse). Pero
estamos a que dudarlo ante una cuestión fundamental para la higiene democrática
como es que bajo ningún caso puedan repetirse unas Terceras Elecciones. Esto, aparte de un suicidio político, sería
vergonzante para la imagen de (la “marca”)
España. Los colegas de PODEMOS están agazapados para recoger los restos del naufragio del PSOE (aunque bastante tienen con parar
la sangría de sus bases en todos los rincones de España). Toca remangarse y
remar, desde la oposición, por una España
muy distinta a la actual. Que se haya
hecho coincidir las Terceras Elecciones
con el Día de Navidad es una
operación sibilina o puede que una buena excusa para librarse de las molestas y
pantagruélicas comidas familiares. Seamos sensatos y por una vez sentemos
precedente de que ¡por fin! ponemos a España
por encima de todas las cosas (fundamentalmente de nuestros propios
intereses) ¿Vuelta a empezar?
Juan Luis Franco – Lunes Día 22 de Agosto del 2016
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