miércoles, 29 de junio de 2016

Puerto Camaronero






“Otra Velá  de Sant´ana
la luna por los balcones
va despertando a Triana”



Si bien es cierto que Sevilla tiene un color especial no lo es menos que Triana tiene el color de la quintaesencia de la sevillanía más profunda. A pesar de considerarme un privilegiado por haber nacido en la Judería sevillana nunca he ocultado mi vocación-devoción trianera. Al menos un día a la semana me gusta cruzar el Puente de todos los puentes de la Ciudad y perderme por sus callejas y rincones.  Triana es al Flamenco lo que Roma a la Cristiandad.  Entre mis amigos más leales tengo la suerte de contar con algunos trianeros de verdadero postín. Ellos tienen las claves fundamentales de los que algunos cursis llaman pomposamente “Trianear”Triana en su gente del ayer, del hoy y esperemos que también del mañana tiene su mayor tesoro. Se sueña a través de sus Leyendas y se conoce a través de su HistoriaLa Estrella que guía la Esperanza de trianeros y trianeras se cierra en su círculo sentimental con una O de orgullo trianero.  Últimamente, cuando visito Triana, la veo bonita y placentera como una mocita que nunca te dice que si pero tampoco que no.  Es como si te dijera…”Vuelve otro día y ya veremos”. En Triana todo parece nuevo y viejo a la vez ante el discurrir de un río que siempre parece querer quedarse para siempre en sus orillas. El Arte y Triana nacieron para caminar hermanados entre lo popular, lo culto y lo exquisito. Tierra para los náufragos del amor y silencios maestrantes para las almas que sueñan tardes de gloria. Triana es mucha Triana. Allí donde se pescan estrellas en el Puerto Camaronero con la banda sonora de la Soleá de los Alfareros.



Nota veraniega: Si el de San Lorenzo no opina lo contrario nos vemos en Septiembre. Buen verano para todos/as y a disfrutar de la vida bajo las estrellas. Un abrazo.





Juan Luis Franco – Miércoles Día 29 de Junio del 2016


www.tomadehoras.blogspot.com/        juanluisfranco@hotmail.com  

lunes, 27 de junio de 2016

Caretas fuera






Después de marear la perdiz durante seis meses y pegarle un buen pellizco al dinero de los contribuyentes se ha celebrado la segunda Convocatoria Electoral. El resultado ya conocido es el siguiente: 137 diputados para el PP; 85 para el PSOE; 71 para UNIDOS-PODEMOS y 32 para CIUDADANOS.  Este ha sido el veredicto de las urnas y las mismas, como máxima expresión de la Democracia, siempre resulta incuestionable. ¿Se equivoca la gente al votar? Sinceramente creo que más bien se equivocan los sesudos (y bien pagados) analistas que piensan que la gente debe votar lo que ellos crean conveniente. Podemos preguntarnos una vez más… ¿Qué credibilidad tienen las encuestas? ¿Dónde está el cacareado sorpasso? Como era más que previsible las votaciones no han hecho más que constatar que el tiempo de las mayorías absolutas ha pasado a mejor vida.  Las cosas son como son y no como quisiéramos que fueran. Ahora empezará de nuevo el carrusel de reuniones para posibles pactos. La cosa se presenta complicada. Lo que si sería recomendable por el bien de la necesaria gobernanza de este sufrido país y, sobre todo, por una cuestión de higiene moral y mental es que este proceso no sea excesivamente largo. El optimismo hace tiempo que se me escapó de las manos aunque, dicho sea de paso, el pesimismo tampoco ha podido atraparme.  Ha llegado la hora de la verdad y los graves problemas que padecen muchos millones de españoles/as (con el 30% en riesgo de exclusión social y miles de niños pasando necesidades básicas) necesitan urgentes y eficaces soluciones.  Ya veremos que nos reserva el futuro más inmediato. Pedro Sánchez ya no tiene argumentos para poner la socialdemocracia española a los pies de los caballos de populistas y demagogos. Si existe una lección que de manera irrefutable te enseña la vida es que más vale solo/s que mal acompañado/s. En Democracia todos los pactos son legítimos como también lo es la opinión que cada uno de nosotros tengamos sobre los mismos. No son tiempos de ambigüedades y, muchos menos, de obviar lo que nos ha enseñado la Historia sobre algunas ideologías totalitarias. Ahora llega la hora de la verdad.  Señores/as  políticos…. ¡Caretas fuera!





Juan Luis Franco – Lunes Día 27 de Junio del 2016



viernes, 24 de junio de 2016

Abducido






Afortunadamente heredé de mi madre algunas de sus virtudes (los defectos son de mi propia cosecha) y entre ellos es mantener a lo largo de los años una memoria fotográfica. Esto me permite recordar con total exactitud pasajes de mi vida ocurridos hace ya muchos años.  Siempre me ha resultado apasionante el mundo de los surrealistas que escriben su propio guión independiente del mundo racional o irracional que les ha tocado vivir.  Muchos de ellos reciben el titulo despectivo de “colgaos” aunque a ellos este calificativo nunca parece importarles. Me acuerdo perfectamente de un compañero que tuve durante mi Servicio Militar en Ceuta.  Era un gallego apellidado Troutiño y que trabajaba de mecánico de coches en Francia. Un hombre sumamente introvertido y solitario pero que tenía como compañeras de viajes la solidaridad y la bondad. Nunca era capaz de negarle un favor a nadie y esto propiciaba que en no pocas ocasiones abusaran de su persona. Con el paso del tiempo me fue dando confianza y creo que me tenía como la única persona de fiar dentro del Cuartel.  Una tarde me comentó que un día compartiría conmigo un tremendo secreto que había marcado su existencia.  Del dicho al hecho. Una mañana de domingo mientras compartíamos café en el Ambigú del Cuartel se decidió contarme el motivo de sus preocupaciones.  Me dijo que todo ocurrió un mes de agosto mientras veraneaba en su Lugo natal.  Una noche se le había ido la mano con el Albariño y se quedó profundamente dormido en la playa. Dice que cuando despertó se encontró en el interior de una nave extraterrestre rodeado de cables y, sobre todo, de alienígenas.  Estos se dirigieron a él en un perfecto francés para comentarles que había sido elegido para una delicada misión en la Tierra. Cuenta que lo tuvieron un mes formándolo sobre las características de cual sería su cometido terrestre. Una especie de FP marciana. Lo devolvieron mediante un viaje a través de la luz al salón de su casa en Lyon.  Aprovechando las noches de luna llena intercambiaba mensajes con sus compañeros extraterrestres. A pesar de estar liberado de cualquier servicio, pues los mandos del Cuartel lo tenían todo el santo día arreglando sus coches particulares, buscaba tener guardias las noches más resplandecientes. Desde la garita de mayor altura del Cuartel se comunicaba con sus “aliados” girando lentamente un espejo que era el mismo que le servía  para afeitarse por las mañanas.  Me tenía absolutamente perplejo y nunca entendí como para librarse de la mili solo hacia falta no dar la talla (ser bajito) o tener los pies planos y nunca se comprobara el perfil psicológico de la gente. Un día le avisaron de que su padre había fallecido y le concedieron siete días de permiso para que se desplazara a Galicia para su entierro. Pues bien, a pesar de que aún le quedaban cinco meses de “mili”, el amigo Troutiño nunca más regresó.  Ya no volví a saber de él y siempre me he preguntado, como Manolo Escobar con su carro, ¿dónde estará Troutiño?





Juan Luis Franco – Viernes Día 24 de Junio del 2016