lunes, 1 de mayo de 2017

Y se fue a Sevilla




No puedo –ni quiero disimular- que cuando el mes de Mayo aparece en escena se alegra mi corazón con serpentinas de colores y sevillanas corraleras de antiguas Cruces de Mayo.  El día 13 de este mes me nació mi hija Alicia y el 8 lo hizo mi nieta Lola. Motivos más que suficientes para tener a Mayo entre mis meses predilectos. Cuando ya embocas el epilogo de tu existencia terrenal las fechas sentimentales configuran uno de los soportes donde poder librarte del naufragio (tengo tantos años como Martes Santos han transcurrido desde que nací).  Cobra ya una vital importancia el no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy.  Si la salud, como es mi caso, todavía no significa un lastre puedes saborear (que es mucho) lo que la vida todavía puede ofrecerte.  Cantaba Sal Marina aquello de “Ay, Sevilla, Sevilla, se fue a Sevilla, Mayo vino a mi ventana y se fue a Sevilla”.  Va y viene dejándonos sus sombras encaladas para poder resguardarnos de las luces del mediodía. En Mayo tenemos recién estrenada todavía la nostalgia del paso de los días grandes de la Ciudad.  Siempre ha sido el mes de las flores que logran con sus aromas confundir lo tópico con lo típico.  Parece que fue ayer y ya lo es cuando La Candelaria pasó por La Alfalfa;  Pasión por calle Francos; el Señor de Sevilla por la Plaza de Molviedro y El Cachorro de Triana por la calle Pastor y Landero.  Mayo viene a rendirnos cuenta con la vida y sus circunstancias más bellas. Mayo vino a mi ventana y se fue, como hizo siempre, por la cornisa del Aljarafe. Mayo me dejó colgado en los cordeles de mi azotea dos nuevos cumpleaños para que, al final, mi vida cobre todo su sentido y dimensión.  Mayo....





Juan Luis Franco – Lunes Día 1 de Mayo del 2017



viernes, 28 de abril de 2017

Sanlúcar



“Por la calle de la Plata
yo vi tus ojillos negros
y por poquito me mata”

A Sanlúcar de Barrameda se arriba de tres posibles maneras. Desde Sevilla navegando a través de un río Guadalquivir (“Río de mi Sevilla / no te entretengas / que te espero en Sanlúcar a la mar inmensa / Con que desgana dejarás las orillas de tu Triana”) bañado de sueños imposible y de amores soñados en poemas del alma. Desde el Puerto de Santa María añorando “La arboleda perdida” de Rafael Alberti y a través del carril de las “Mirris” (“Desde Sanlúcar al Puerto / hay un carril / que lo habían hecho las Mirris / de ir y venir”). Desde Jerez por una ruta de viñedos de caldos ensolerados y de cantes tan añejos y puros como las botas de sus bodegas.  Se debe llegar siempre a Sanlúcar con el alba y se le da los buenos días al Coto de Doñana desde el barrio marinero de Bajo de Guía.  La mágica sonanta del maestro Manolo Sanlúcar y lo ecos rocieros de Sal Marina llenan el aire de los mejores soniquetes andaluces. Como antídoto para el alma buscar refugio al mediodía en el placer de saborear ese oro líquido llamado Manzanilla. Un camino recto y sin subterfugios para estar en paz con Dios y los hombres. Ver, en sus lentos atardeceres, como se muere la tarde desde la playa de Las Piletas es comprobar como mueve el Sumo Hacedor su divina paleta de colores. La madrugá sanluqueña es un canto a la nostalgia de los paraísos soñados y perdidos. Sus calles en la penumbra de la noche nos invocan a tiempos pasados donde el esplendor llegado vía ultramar convocaba a toda la aristocracia española. La noche sanluqueña alcanza su cota de máximo esplendor cuando Encarnación “La Sallago” canta por Toná desde el mirador flamenco del Barrio Alto.  Sanlúcar, donde el reloj de la Plaza del Cabildo marca siempre la hora de la Baja Andalucía.  


Juan Luis Franco – Viernes Día 28 de Abril del 2017


miércoles, 26 de abril de 2017

El mismo saco



Las distintas edades del ser humano donde se encuadra la niñez, juventud, madurez y vejez solo son homologables en cuestiones sociales/corporativas y nunca en el plano generacional y/o individual. Por ejemplo: existen niños con sus necesidades más que cubiertas y otros pasan hambre. ¿No estamos hablando de niños en ambos caso?  Cuando decimos que en España tenemos a la generación de jóvenes más preparada de nuestra Historia decimos una verdad a medias. Lo correcto sería afirmar que, efectivamente, existe un segmento de nuestra juventud con una más que excelente formación y que son premiados con la “movilidad exterior” (dixit doña Fátima Báñez). No se es sabio por el simple hecho de ser viejo ni tampoco díscolo ni lerdo por ser joven. Los problemas y las situaciones se homologan mediante la mala praxis política y social que sitúan a las distintas generaciones ante disyuntivas tendentes al desosiego.  El Paro juvenil es una lacra con unas connotaciones numéricas más acusadas que el Paro endémico que padecen millones de españoles/as. Las mujeres trabajadoras de cualquier edad ganan (desarrollando los mismos trabajos) bastante menos que los hombres.  Por tanto debemos hablar de niños que comen a diario y de otros que no lo hacen.  De jóvenes que buscan a través de un proceso formativo un futuro (que nunca termina de llegarles) y de otros que han decidido que, visto lo visto, es mejor pasar de todo y de todos. De hombres y mujeres trabajadoras que perciben unos salarios claramente discriminatorios. De personas mayores que gracias a sus ingresos son atendidos en todas sus necesidades y de otras con pensiones bajas que ven pasar los días entre la incertidumbre y el desaliento. ¿Un mismo saco para todos? Puede, pero con múltiples agujeros.  Generalizar nunca ha sido bueno ni tampoco justo.


Juan Luis Franco – Miércoles Día 26 de Abril del 2017


lunes, 24 de abril de 2017

Arte, Cultura y Poder





A la memoria de José Menese



Que el mundo del Arte y la Cultura nunca se hayan llevado bien con el Poder establecido no solo es bueno sino que además es estrictamente necesario e imprescindible.  Los Gobiernos (es decir los políticos que nos gobiernan) siempre tienen una cierta tendencia a obviar los problemas de la gente en beneficio de sus propios intereses partidistas. Si hacemos un somero repaso de las promesas electorales de cualquier Partido y la plasmación de las mismas una vez conseguido el Poder el resultado es verdaderamente frustrante. Cuando un artista o un escritor se hacen “amigo” de un político (se puede ser amigo de la persona pero no solamente del cargo que ocupa) está prostituyendo el Arte o la Cultura que dicen representar. Los políticos se muestran en no pocas ocasiones como “conseguidores” de favores de los que luego suelen pasar facturas. He visto en el Mundo del Flamenco a artistas que se pasaban todo el día mendigando favores (subvenciones / ayudas) por los despachos de nuestros “administradores”. Estaban vendiendo su necesaria independencia por “un plato de lentejas”.  Los rebeldes que se negaban a pasar por el aro de la Administración eran –y son- tratados de manera injusta siendo marginados sistemáticamente. Como nos referimos al Flamenco como muestra vale un...bordón (de una guitarra). Cuando murió José Menese (un rebelde insobornable) ningún alto cargo de la Junta de Andalucía se pasaron a rendirles sus respetos a familiares y amigos por la Puebla de Cazalla.  En la muerte de otros artistas más dóciles con el Poder fueron todos los cargos en fila india a sus exequias fúnebres. Los artistas se deben prioritariamente a su Arte y después a la gente receptora del mismo. Desgraciadamente se cuentan ya por legión los artistas, escritores y periodistas “domesticados” por el Sistema.  Lo de “el que se mueva no sale en la foto” es hoy una triste realidad. Pero una buena foto no consiste solamente en el encuadre y la calidad de la misma sino más bien que puede representar en el necesario campo de la Libertad de hombres y mujeres. El contrapunto y el antídoto contra los desmanes de los gobernantes siempre estarán en la ética del mundo del Arte, la Cultura y el Periodismo. Si estos nos fallan ya estaremos irremediablemente perdidos.  





Juan Luis Franco –  Lunes Día 24 de Abril del 2017



sábado, 22 de abril de 2017

500.000 Visitas






Este Blog, que se creó desde el convencimiento de que todo en la vida tiene fecha de caducidad, ha llegado a las 500.000 Visitas.  Medio millón de visitantes es una cifra que nos llena de satisfacción tanto a Salva Gavira, maestro de ceremonia y firme baluarte de este Blog, como a un servidor que torpemente le da forma a los textos que aquí se dan cita. Este Blog, a fuer de reiterativo, nació con dos claros propósitos: conmover a través de los sentimientos e inducir a un punto de serena reflexión en un mundo que, como el actual, se nos presenta convulso y con una clara tendencia al exabrupto. Siempre hemos tenido a Sevilla en el epicentro de nuestros sentimientos y con una clara defensa de nuestras tradiciones más nobles y de una Cultura que se haga Arte y un Arte que se haga Cultura. Pocos temas y personajes se han quedado fuera y, por una clara inclinación emocional, el Flamenco ha ocupado una parte considerable de los textos emitidos. Pero como no solo de Flamenco vive el andaluz han sido muchas las cuestiones que han quedado colgadas en las ventanas de este Blog.  Asumo sin complejos que las opiniones y las maneras de sentir y pensar son tan libres como necesarias. Toda opinión personal es subjetiva y puede ser refrendada o contestada en función de las emitidas por los demás.  El respeto, la tolerancia, la bondad, la decencia y la solidaridad deben –o debían- ser las brújulas que marquen el comportamiento de los seres humanos.  Lo que resulta evidente es que ni en el cálculo más optimista podía pensar que podría llegarse a esta cifra de visitas sin antes tirar la toalla. Aplico la máxima de que... “si no puedes mejorar el mundo que te encontraste al llegar al menos no lo dejes peor cuando te vayas”. Seguiremos abusando de la bondad de amigos y lectores que siguen encontrando algo de interés en cuanto aquí se deja escrito. Pero, a que negarlo, medio millón de Visitas es una cifra que nos mueve al optimismo.  Gracias por mantenernos vivos y aquí seguiremos hasta que el de San Lorenzo decida que ha llegado el momento de bajar el telón.  Todo pasa y todo queda.





Juan Luis Franco – Sábado Día 22 de Abril de 2017



viernes, 21 de abril de 2017

Caminos dispares  




Soneto de ilusiones compartidas
en barco que navega a sotavento,
enmarañada la piel al sentimiento
en tiempos de llegadas y partidas.

Cuando tú te vas yo ya vengo
así es imposible un compromiso,
tú compras casa y yo vendo piso
no me convienes y yo no te convengo.

Me buscas en la luz de la mañana
yo a ti en la luna y mi ventana
sabiendo que la espera es infinita

el viajero repasa bien su alforja
tú vas ligera y yo a la pata coja
caminantes sin pan ni agua bendita.



Juan Luis Franco – Viernes Día 21 de Abril del 2017



miércoles, 19 de abril de 2017

Romance mairenero






Canta Antonio Mairena el “Romance de la Princesa Celinda” y la tarde se llena con los sabores añejos y ancestrales del Cante Flamenco más genuino. El soniquete del “Maestro de los Alcores” vuela en libertad y nos enreda en un amasijo de hierbabuena, menta, canela y naranjas de la china.  Recuperamos por un momento el necesario y buscado sosiego a través de la belleza que nace de los sentimientos más profundos.  El Cante tiene la enorme capacidad de conmovernos rebuscando en los vericuetos de nuestras almas de andaluces errantes. Esta tarde abrileña vislumbra su abanico de colores por entre las azoteas de los pisos levantados cual modernas pirámides comunales  (llamados bloques como los helados).  Uno, desde la atalaya de los años, no puede resistir la tentación de volver a escuchar el “Romance de la Princesa Celinda” para cerciorarse de estar vivo y con el corazón humeante.  Suena de nuevo la voz natural de Antonio Mairena y se me viene a la memoria tantos amigos maireneros y tantos buenos ratos flamencos pasados en ese bendito pueblo al amparo de las estrellas.  La vida es un cante, un poema, un beso, un abrazo, una lagrima, una sonrisa, una despedida, un amanecer radiante y un atardecer que siempre desemboca en la oscuridad. Canta Antonio Mairena el “Romance de la Princesa Celinda” y le hacen compás los angelitos de Murillo y los trovadores bajo las escalas que llevan a los aposentos de las princesas encantadas. Romance mairenero de soles y lunas.  La vida bajo el tamiz de lo genuinamente andaluz.





Juan Luis Franco – Miércoles Día 19 de Abril del 2017



lunes, 17 de abril de 2017

Pijama para dos



El Cine y la Vida se entremezclan y unas veces la realidad supera a la ficción y en otras ocurre todo lo contrario. Si existe una pareja cinematográfica perfecta donde el romanticismo tomó cartas de naturaleza fue la formada por Rock Hudson y Doris Day. Él personificaba en el Cine la hombría más viril y deslumbrante haciendo verdadero furor entre las féminas de la época. Ella representaba a la rubia angelical algo tontorrona y con una dulzura que siempre se quedaba en la frontera de la banalidad. Una pareja de Cine que, a través de sus comedias, nos hicieron pasar momentos inolvidables y por los que les estaremos eternamente agradecidos.  Pero la vida siempre marca la frontera entre lo que se ve, lo que se siente y lo que pasa en realidad.  Rock Hudson fue de los primeros actores (en un gesto que siempre le honrará) en “salir del armario” y, posteriormente, morir de sida con una dignidad realmente admirable (por cierto, tanto Doris Day como Liz Taylor siempre estuvieron a su lado en tan tremendas circunstancias).  Doris Day ya ha cumplido los 92 años de edad y vive, desde hace años, en California dedicada a través de sus fundaciones a la protección de los animales.  Se casó cuatro veces, fue maltratada y vio morir a su único hijo.  Una pareja perfecta y un claro ejemplo de que la magia del Cine es insustituible.  Para nosotros siempre serán la pareja de “Pijama para dos” y sus existencias siempre estarán ligadas a las nuestras. Nos hicieron soñar y eso es algo que no tiene precio. Fueron una de las principales parejas que nos ofreció el Cine y el celuloide los ha colocado en un lugar de nuestros corazones. Fueron la pareja perfecta en un mundo imperfecto.  La Vida y el Cine; el Cine y la Vida.  Vivir para ver y, sobre todo, para sentir.


Juan Luis Franco – Lunes Día 17 de Abril del 2017


domingo, 16 de abril de 2017

Impunidad e impotencia



“En la sociedad globalizada nos creíamos
que lo veíamos todo y ha resultado que
no vemos nada”
- Tatiana Bilbao – Arquitecta.

Cuando escribo estas líneas es la tarde de un Sábado Santo. Acabo de ver en la televisión como Nuestra Señora de la Esperanza trinitaria pasa, henchida de belleza y sevillanía,  por la Plaza de La Campana (que Virgen más guapa y cuanto señorío atesora esta Hermandad). Siento en mis entrañas de sevillano que con el paso de Ella y con el profundo dolor de la Soledad de soledades esto se está acabando.  Pero, lamentablemente, sería de necios no admitir que esta Semana Santa será recordada por los lamentables sucesos de la “Madrugá”. Estos salvajes acontecimientos han abierto los noticiarios de todas las televisiones estatales e incluso se han hecho eco de estos actos vandálicos distinto y renombrados medios extranjeros. El Jueves Santo me recogí después de hacer la Estación de Penitencia con mi querida Hermandad de Pasión. Venía plenamente reconfortado y dichoso. Me resultó de las más placenteras que recuerdo y me sentí, una vez más, enormemente orgulloso de pertenecer a esta sevillana y ejemplar Corporación.  En mi tramo había gente muy joven que representa un modelo de disciplina y cariño a unas tradiciones que unos energúmenos están dispuestos a boicotear. Poco podía esperarme que al despertar con las primeras luces del amanecer la radio me iba a dar tan malas y perversas noticias. Se han cargado (era lo que pretendían) la “Madrugá” y a muchas personas les han producido daños físicos y, sobre todo, psíquicos que difícilmente podrán olvidar. Vivimos expuestos en el alambre de la incertidumbre en una sociedad carente de valores cívicos y democráticos donde el vandalismo, la intolerancia y la barbarie campan a sus anchas. Son depositarios de la irracionalidad más salvaje y ante ellos no cabe más recurso que aplicar tajantemente el peso de la Ley. Pero, a que negarlo, la ciudadanía tiene la triste percepción de que gozan de una impunidad que les hace crecerse cada día.  Vivimos en Sevilla; pagamos nuestros impuestos en Sevilla y queremos que desde Sevilla se le ponga coto a esta pandilla de desalmados (vamos a dejarnos ya de tanta monserga de “Aldea Global”).  La Semana Santa de Sevilla siempre ha sido (y será) un fiel reflejo de la época y la sociedad que le ha tocado vivir. Con el vandalismo con claras muestras de grandes avances nuestra Semana Santa se nos muestra en la actualidad con una fragilidad ciertamente preocupante. Bien está invocar permanentemente desde el “buenismo” a los procesos educativos y regenerativos pero, a que engañarnos, cuando un árbol tiene las raíces y las ramas podridas de poco sirve ya mantenerlo a base riegos y abonos. ¿Mano dura entonces?  Sinceramente tampoco creo que sea la solución pues de sobras sabemos como se las gasta este país cuando tira de porra.  Por si necesitamos algún ejemplo práctico de posibles soluciones recurramos a un Juez de Granada llamado don Emilio Calatayud.  Mientras tanto las arcas de los Ayuntamientos tendrán que seguir invirtiendo millones en reparar los estragos del vandalismo y la limpieza de las continuas “botellonas”.  Dicho esto y para ser justos debemos reconocer que nuestras autoridades locales y nacionales prestan un excelente servicio para el buen discurrir de nuestra Semana Mayor.  La Policía Local y la Nacional trabajan por encima de sus posibilidades y LIPASAM se esmera en defender a la Ciudad de los ataques de tanto guarro como estos días (y el resto del año)  anda suelto.
Recordemos, eso si, los buenos momentos vividos y esperemos que más pronto que tarde el sentido de la Democracia sea un ejercicio de responsabilidad y respeto hacia las vidas ajenas.  Lo cierto es que cuando ya son muchos los años cumplidos cuesta trabajo no militar en las filas de los escépticos.  Aunque por esta tierra de soles rigurosos y lunas plateadas siempre nos quedará La Esperanza.



Juan Luis Franco – Domingo de Resurrección de 2017

sábado, 15 de abril de 2017

viernes, 14 de abril de 2017

VIERNES SANTO

CACHORRO

Se muere por Siguiriya
Entre tejares y fraguas,
Va de Triana a Sevilla
Expirando entre dos aguas.

Mira al cielo suplicando
Por una muerte temprana
Que si Dios lo está esperando
¡También lo espera Triana!



Juan Luis Franco – Viernes Santo de 2017

MADRUGÁ


Eres el Gran Poder

Callejeas silencioso entre oraciones
escuchando murmullos de la gente
vas y vienes sereno y omnipresente
por las calles del alma hecha jirones.
Espejo diáfano de buenos corazones,
sudor de jornalero y yunque de taller
trampantojo del mañana y el ayer.
Un rachear de alpargatas te acompaña
y hasta la luna sus lágrimas empaña,
eres Dios y Señor. Eres el.... ¡Gran Poder!



Juan Luis Franco – Madrugá Semana Santa del 2017

jueves, 13 de abril de 2017

JUEVES SANTO


Foto: Fran Silva

PASIÓN

En tu dolor la pena es sinfonía
Leve susurro de cera derramada,
Nunca una Ciudad fue más amada
Que cuando Tú nos pone su armonía.

Avanzas solo por la noche sevillana
Buscando el cubrir las penas y orfandades;
En Ti no hay tiempo ni tampoco edades
Eres agua de fuente y toque de campana.

Llevas en tu divino rostro reflejado
La Fe del buen creyente bien amado
Resuelves la duda atea  en su abstención

Con esa luz que alumbra sombras tenebrosas,
En un mundo donde el clavel pelea con la rosas:
Sevilla en Jueves Santo no dice Dios...dice ¡PASIÓN!




Juan Luis Franco – Semana Santa del 2017

miércoles, 12 de abril de 2017

martes, 11 de abril de 2017

lunes, 10 de abril de 2017


LUNES SANTO

domingo, 9 de abril de 2017


DOMINGO DE RAMOS





miércoles, 5 de abril de 2017

Bienvenido amigo Abril



Arranca Abril, el mes de todos los meses sevillanos.  Dos meses tiene Sevilla que la define en su idiosincrasia de soles y lunas.  Nos llegó un Noviembre reflexivo y nostálgico donde las enlutadas Dolorosas  sevillanas  reflejaban sus penas de madres en el espejo del alma de los sevillanos/as. Posiblemente el mes más profundamente sevillano en sus aspectos más introspectivos. Después un Abril esplendoroso donde ya los pulsos laten por encima de los ritmos cardiacos y donde el gozo compartido es un claro exponente de que la vida tiene, en su duro y largo caminar, oasis de una belleza suprema. Con el mes abrileño todo cobra sentido en su vertiente más esplendorosa. Solo quedan unos poquillos días y unas poquillas horas y tendremos otro Domingo de Ramos. Siempre distinto y siempre enraizado en las horas donde la Ciudad se eterniza en el tiempo de las tradiciones que enlazan amorosamente el pasado con el presente. A ciertas edades poder contarse entre los que responden... ¡Está! cuando el listero mayor de la Catedral pasa lista es todo un privilegio. Iré con mis nietos a besarle la mano al que mora y recibe por San Lorenzo. Veré cruzar por la Plaza de la Alfalfa a La Candelaria con olor a judería, nardos y claveles. Mostrando en su cara el brillo de un capote torero que sabe a sangre derramada. Sus lágrimas son arrulladas por la música de Manolo Marvizón con el fondo soñado del trinar de los pájaros. Cuando Ella pasa La Alfalfa se convierte en una antigua espartería para cubrir las cinturas de sus nazarenos de blanco candelario. Pasa La Candelaria -si el tiempo se lo permite- pletórica de belleza sevillana buscando la calle como las enamoradas buscan el momento del reencuentro.  Decir “la calle” en estas fechas es decir que nos perdemos por los vericuetos del alma.  Llegará otro Jueves Santo y, siempre contando con el tiempo, mi sandalia negra cubrirá unos pies ya algo cansados y pisará un años más la rampa del Salvador.  Después, como pasó siempre, el epilogo glorioso lo pondrá el Señor de Sevilla caminando por la eterna “madrugá” sevillana.  El Cachorro con las primeras luces del atardecer del Viernes Santo dará una nueva lección de cómo se puede morir en Triana sin hacerlo del todo. Después una Virgen Trinitaria que se nutre en su belleza de los compases de los tiempos de la Santísima Trinidad dictará su hermosa lección de exquisita y fina sevillanía. Como pasó siempre será La Soledad de soledades la que cierre el pórtico de la gloria.  Pasarán cientos de cosas y situaciones sentimentales que cada uno gestiona acorde con sus devociones y su manera de pensar y sentir.  Lo dijo el poeta y dicho queda: la vida es una semana.


Juan Luis Franco – Miércoles Día 5 de Abril del 2017


martes, 4 de abril de 2017

Monchi


 
Ramón Rodríguez Verdejo “Monchi” (San Fernando–20 de Septiembre de 1968) se nos configura como el mejor Director Deportivo que existe en el mundo del fútbol actual. Ya, definitivamente, abandona las filas del Sevilla FC para emprender nuevos retos. Deja en el “Club de Nervión” una herencia que al repasarla produce una cierta sensación de vértigo (sobre todo a los que respiramos en verde y blanco). Nueve títulos contemplan la dirección deportiva de este licenciado en Derecho, antiguo y discreto portero, que se nos muestra como un fiel amante de nuestra Semana Santa (sale de nazareno en San Bernardo) y un ferviente carnavalero. Estos son los logros de Monchi: 5 Copas de la UEFA, 2 Copas del Rey, 1 Supercopa de España y 1 Supercopa de Europa.  Por si esto no fuera suficiente ha producido en las arcas del Sevilla una plusvalía de más de doscientos millones de euros.  Pero, sin dejar de ser estos datos sumamente importantes, lo mejor es la ingente cantidad de satisfacciones que ha producido en las huestes sevillistas.  El Sevilla ha sido en los últimos años una máquina de gozos para sus aficionados (la otra cara de la moneda la padecemos de manera inmisericorde los firmes seguidores del “Equipo de las trece barras”). Desde hace unos meses se sabía que la marcha de Monchi era la “Crónica de una salida anunciada”. Parece ser que la Roma imperial será su próximo destino. Desearle suerte a una persona de esta calidad profesional y, sobre todo, humana se me antoja un ejercicio de obligado cumplimiento. Para muchos (entre los que me encuentro) siempre veremos un defecto en Monchi de difícil solución: no pertenecer a las sufridas huestes verdiblancas.  Pero puede que sea verdad que nadie es perfecto (incluyendo al “León de San Fernando”).  Le espera el circo romano y si es verdad que todos los caminos conducen a Roma también lo es que Sevilla siempre merece una... vuelta.

 

 

Juan Luis Franco – Martes Día 4 de Abril del 2017

 


 

lunes, 3 de abril de 2017

Imitación a la vida




Que la realidad supera a la ficción no es tan solo un axioma existencial que pocas veces falla sino algo más que palpable.  El Cine nos ofrece personajes inolvidables que siempre mantendremos unidos a nuestra Cultura sentimental.  Pero cuando luego nos preocupamos en indagar sobre las personas que hay detrás de esos personajes nos solemos llevar grandes sorpresas (no pocas de ellas desagradables).  Hace unos días leía algunas peculiaridades sobre la atormentada vida de la actriz norteamericana Sandra Dee.  Esta mujer fue muy famosa en el Cine de los años sesenta y representaba siempre a una adolescente algo bobalicona, sana, ingenua y siempre proclive a ver el lado bueno de la vida.  Una rubia angelical incapaz de mentir, fumar, beber, tener sexo (antes del matrimonio) y con una vestimenta rosa (en el fondo y en la forma).  Representaba a la hija perfecta y a la hermana o amiga a la que siempre se le podía confiar un secreto.  Pues bien la vida personal de Sandra Dee era justamente todo lo contrario.  Sus padres se separaron cuando ella tenía 5 años. Su madre volvió a casarse de segunda y su padrastro la estuvo violando sistemáticamente desde los 8 a los 12 años de edad.  Siempre padeció de anorexia, graves depresiones y una clara tendencia al alcoholismo. En 1960 se casó con el cantante/actor Bobby Darin. Tuvieron un hijo y se divorciaron en 1967. Sandra Dee falleció un 20 de febrero del 2005 (tenía 62 años de edad) como consecuencia de una grave neumonía con posteriores complicaciones renales. En la película “Grease” hay una escena de adolescentes en una habitación donde la canción gira en torno a la figura cinematográfica algo ñoña de Sandra Dee. El Cine y la vida; la vida y el Cine.  Todo misterioso y todo siempre con segundas lecturas.

 

 

Juan Luis Franco – Lunes Día 3 de Abril del 2017

 

viernes, 31 de marzo de 2017

Incertidumbre


 
Me ahogué en fin amigos;
Ahora duermo donde nunca despierto.
No saber más de mi mismo es algo triste;
Dame la guitarra para guardar las lágrimas”
--Luis Cernuda –

 

Estar o no estar he ahí la eterna cuestión. Ser o no ser siempre ha resultado el gran dilema existencial. Vivimos casi de prestado sabiendo que, aparte de ser verdad que los años no perdonan, tampoco obtenemos benevolencia por los posibles errores cometidos. Con la cara llena de espuma hablas cada mañana con el espejito mágico y este, en un alarde de crueldad, te remite a un pasado que ya nunca volverá. Vas de tu corazón a tus asuntos en una Ciudad donde ya casi nadie reconoce a nadie.  Los templos y capillas son en la actualidad exponenciales museos donde el rezo y la reflexión se confunden con el ajetreo de móviles capta-imágenes.  El “Mediterráneo” de Serrat es hoy una enorme tumba abierta al cielo de los pobres.  Consumidores compulsivos portando ufanos bolsas con prendas que pronto serán desechadas por inútiles y/o obsoletas. ¡El alma ha muerto viva el cuerpo! Vives casi de prestado sabiendo que en la Esperanza siempre encontrarás un cierto sentido para no desfallecer. Sevilla es a Andalucía lo que Andalucía es a España: un hermoso y clarividente poema que no sabe si encajará en un poemario tan difuso. Buscas consuelo al desosiego de una sociedad compulsiva y tele-dirigida en la Soleá de Alcalá de Antonio Mairena; el saxo de Charlie Parker; los cantos gregorianos o el cine de Woody Allen. A pesar de tu inútil resistencia ya eres la clave de una tarjeta; un código de barras; el pin de un móvil; los dígitos de una escuálida cuenta corriente bancaria y un número de la Seguridad Social. Tu rebeldía juvenil se difumina cada día un poco más y te consuelas con el gozoso rescate de las risas de tus nietos, la lectura, la música del alma y un encuentro diario con el que habita en San Lorenzo.  Ser o no ser he ahí la cuestión.  La incertidumbre marcando sus implacables pautas.

 

 

Juan Luis Franco – Viernes Día 31 de Marzo del 2017

 

miércoles, 29 de marzo de 2017

Canciones de juventud



Aunque sea  través de la ensoñación siempre se suele volver al espacio sentimental donde realmente fuimos felices. La juventud se nos representa como el paraíso soñado donde todo estaba por estrenarse y todavía no conocíamos el paso y los estragos de los años.  Lo hacemos siempre volviendo a la banda sonora de nuestras vidas: las canciones.  Son ellas, nuestras canciones, las que al volver a escucharlas nos recuerdan un tiempo pasado al que nunca debemos mostrarle el rostro amargo de la nostalgia. Al escucharlas volvemos a experimentar unas sensaciones nunca enterradas del todo y que nos muestran el camino de la esperanza.  Los guateques, nuestros guateques (también llamados “Picús”), eran un espacio sentimental donde la tribu juvenil se liberaba de ataduras y prejuicios. Se dividían estos bailes juveniles en dos partes claramente diferenciadas. La primera era saltarina, grupal, compulsiva y rocanrolera con temas como “El Rock de la cárcel” de Elvis o “Popotitos” de Enrique Guzmán. Después venia lo mejor de la noche que era lo que se conocía como el baile lento o “agarrao”. Ahí escogías (o mejor te escogían a ti) con quien bailar y al compás de la música y el roce de los cuerpos juveniles tocabas la gloria con la palma de la mano.  Lo mismo sonaba el “Venecia sin ti” de Charles Aznavour que los “Años jóvenes” de Cliff Richard.  El lento movimiento danzón era en semicírculo con dos pasos con el pie izquierdo y uno con el derecho. Ahora, cuando ya te levantas a evacuar liquido dos veces por la noche, escuchar estas canciones de días de vino y rosas son la manera más certera de sentirnos vivos. Algunas canciones son eternas por atarnos amorosamente a los árboles de los paraísos perdidos. Cada canción de tu vida te transporta a un encuentro o una ocasión especial. Son nuestras eternas canciones de juventud. Las ilusiones transportadas por los sonidos de las estrellas y la vida esperándonos con sus luces y sombras por las esquinas. Lo que, con el paso de los años, nos tuviera guardado Dios o el destino carecía de importancia. Que nos quiten lo “bailao”.


Juan Luis Franco – Miércoles Día 29 de Marzo del 2017

www.tomadehoras.blogspot.com/       juanluisfranco@hotmail.com   

lunes, 27 de marzo de 2017

Federico


 

Fue en plena adolescencia cuando descubrí a Federico García Lorca.  Llegó a mis manos, sin ser ya capaz de recordar el cuando y la forma, un libro que contenía una selección de sus mejores poemas. Lo leí con la agradable sensación y la certeza de que después de su lectura mi vida ya no sería la misma. Desde entonces quedaría anclado para siempre un amor inquebrantable por esta bendita tierra llamada Andalucía.  García Lorca, el inmortal Federico de luna llena, pena amarga y risa de niño, se nos configura como una de las cimas de la Literatura universal.  Poeta de poetas y dramaturgo excepcional que desde la raíz andaluza proclama a los cuatro vientos las penas y alegrías de los seres humanos. Lo asesinaron vilmente en Granada la ciudad más bonita del mundo (su ciudad) cuando tan solo tenía 38 años de edad.  Durante muchos años quisieron además silenciar su nombre y su obra como si fuera posible encerrar las olas del mar en una jaula de cobre o frenar con una cortina negra el aire que pasa entre los olivos.  Buscan –buscamos- con denuedo sus restos para que los millones de lorquianos del mundo tengan –tengamos- un sitio donde depositar una rosa o musitar una oración.  Pero el misterio del sitio donde están desparramados sus huesos sigue siendo una de las grandes incógnitas del mundo mundial. ¿Dónde está nuestro Federico que no apareció vivo y ahora tampoco aparece muerto? Tenemos para siempre su alma de andaluz errante pero también necesitamos lo que haya quedado de su cuerpo. Queremos que salga del reino de los ausente para que pueda escuchar su “Romance del Amargo” en boca de Camarón.  Nos gustaría decirle allá donde se encuentre que salga sin miedo que ya se han ido para siempre los buitres de correajes y mosquetones al hombro. También que hace muy poco nos dejó un lorquiano de pro como fue Leonard Cohen. Pero Federico, nuestro Federico, no aparece. La tierra se niega a devolverlo y la palabra de la tierra siempre ha sido algo solemnemente seria.  La voz de los campos con su soniquete de siglos sonando por la vega granadina.  Federico de limones amargos y de dulces naranjas.  

 

 

Juan Luis Franco – Lunes Día 27 de Marzo del 2017

 
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viernes, 24 de marzo de 2017

Suena John Coltrane


Suena en la madrugada John Coltrane
y la noche cubre su llanto de siglos
con un manto de estrellas blancas.
La música amansa las fieras
 
y las fieras duermen confiadas
en que ya todo les pertenece.
La luna lunera se muestra esquiva
ante los amores de ida y vuelta
que empapan los pañuelos de encajes
con lágrimas de sal y purpurina.
Oímos a lo lejos la sirena de un barco
y nos arropamos soñando Penélopes
en tierras lejanas y misteriosas
donde solo llegan los sueños juveniles.
Los tic-tac de los relojes enmudecen
y aparecen los soniquetes del alma:
suena, está sonando John Coltrane.

 

Juan Luis Franco – Viernes Día 24 de Marzo del 2017
 
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miércoles, 22 de marzo de 2017

El ciclo de la vida



Resulta curioso como cuando ya estás dentro de eso que antes llamaban vejez y ahora Tercera Edad tengas una perspectiva sentimental y nostálgica tan cercana de tus ancestros más mayores. Repasas la edad en que fallecieron tus abuelos y nunca como ahora te sientes tan próximo a ellos. Mi abuela Teresa murió cuando contaba ochenta y siete años de edad. Fue una luchadora impresionante que se quedó viuda cuando contaba cuarenta y tres años de edad. La herencia que recibió fue la de tener que sacar adelante a seis hijos (el que hubiera sido el séptimo se murió a los tres meses de nacer).  No era tan solo bondadosa sino más bien podría decirse que la bondad tomó forma en su pequeño cuerpo de mujer siempre enlutada.  Cuando falleció ya solo le vivían tres de sus hijos (mi tío Víctor, mi tía Carmela y mi padre) habiendo tenido que enterrar a las edades más dispares a cuatro descendientes.  Era una mujer con un temple extraordinario y siempre proclive a buscar la luz entre las tinieblas.  La Virgen de la Candelaria era su principal soporte vivencial y junto con el Gran Poder sus máximos referentes devocionales. Era una pertinaz lectora que el poco tiempo que le dejaba libre sus múltiples tareas lo dedicaba a la gran pasión de su vida: la lectura.  Cuando murió yo tenía dieciséis años de edad y recuerdo su entierro como uno de los días más tristes de mi vida. Ahora, cuando ya he rebasado los setenta años de existencia, me siento con una cercanía hacia su persona como antes nunca sentí. La memoria siempre es selectiva y tiende a recordar personas queridas y situaciones gozosas.  No tengo muy claro si  son como las recordamos o el paso del tiempo y los años han hecho que las idealicemos. Tampoco esto tiene mayor importancia. El ciclo de la vida siempre está en permanente movimiento. Si las recordamos con cariño será por dejar en nosotros una huella sentimental imborrable. Viven y vivirán eternamente en nuestras vidas. 
 
 
Juan Luis Franco – Miércoles Día 22 de Marzo del 2017
 

lunes, 20 de marzo de 2017

Chato de Utrera


 

Utrera representa en el Cante flamenco lo que Nueva Orleans en el Jazz: pura química existencial.  Cinco pueblos tiene la provincia de Sevilla que configuran una parte emocional y sustancial de mi inveterada afición al Flamenco.  Me refiero, claro está, a Mairena del Alcor, La Puebla de Cazalla, Marchena, Lebrija y.... ¡Utrera!  En todas estas hermosas localidades andaluzas he sentido como el Cante flamenco me arañaba las paredes del alma en noches donde hasta la luna bailaba por Bulerías.  Hoy, cuando la primavera asoma su verde esplendor para que por nuestras callejuelas y plazoletas el azahar pase de ser un tópico a convertirse en una fragante realidad, me llega la triste noticia del fallecimiento del cantaor utrerano “Chato de Utrera”. Me lo anuncia por wasap, cuando volvía para la “cueva”, mi entrañable amigo Salva Gavira.   Se llamaba, para los registros civiles de los humanos, Ramón Benítez Mira y ha fallecido a la edad de 72 años en su localidad natal.  Era uno de los últimos cantaores fraguados en fiestas y reuniones que, posteriormente, pasaron a una vida más placentera en tablaos y compañías itinerantes. Su vida, la vida de este gran señor del Cante flamenco, es digna de estudiarse.  Llegó a Barcelona con lo puesto cuando contaba tan solo con 17 años de edad llegando a dormir en la boca del metro.  Después,  cuando lo contrata Antonio Gades para su Compañía, su arte se abriría paso y ya todo fue un imparable avance.  “El Chato de Utrera” llegó a actuar con Camarón, Paco de Lucía e incluso con.... ¡Bob Dylan”!  Su cante por Solea, Fandangos y Bulerías se nos antoja de una belleza verdaderamente deslumbrante.  Descanse en paz.

 

 

Juan Luis Franco – Lunes Día 20 de Marzo del 2017

 


 

 

 

 

Cerrando el círculo



Marzo avanza en uno de sus atardeceres más luminosos enredados entre luces cercanas y sombras lejanas. Las luces de la tarde todavía se resisten a dejar paso a la penumbra de la noche. La calle está tranquila y los pocos paseantes se mueven al compás de los deberes cumplidos. Al fondo del salón suena en el ordenador  “Someday” cantada a dúo por Michael Bublé y Meghan Trainor y musito una oración por la pronta recuperación de Noah, el hijo mayor del cantante canadiense.  La vida cuando asoma su parte más negativa entre los niños nos deja  a los adultos  el alma sin resuello y con la fe palpitando dudosa por las esquinas.  Desde mi terraza veo a niños ejerciendo de niños en un cercano parque infantil.  Dios sabe que cuando un niño enferma tiemblan los cimientos del templo de Jerusalén (Salomón).  Un pajarillo pardo y con el pico gris se posa en la barandilla de mi terraza desafiándome a mí y a la gravedad.   No es la primera vez que lo veo revolotear por estos contornos y quisiera creer que se sabe seguro ante mi presencia. Dado que las palomas ya se encuentras completamente desacreditadas (ratas del aire les llaman por Italia) nos quedan por fortuna estos pajarillos que antes de desaparecer con la noche nos visitan al atardecer. Ayer domingo celebramos el Día de San José cuando ya poseo los títulos de nieto, hijo, padre y abuelo. Marzo entra en su recta final y sabiendo lo que está por llegarnos siempre avanza henchido de ilusiones nuevas. La magia de estar vivo en un círculo mágico que, al final, otros siempre terminan cerrando.  


Juan Luis Franco – Lunes Día 20 de Marzo del 2017