“Un quejío se abrió paso por entre la penumbra de la noche y las paredes encaladas derramaron sus lágrimas de cal sobre los bordillos de las casa-puerta”
Empieza una nueva Bienal de Flamenco en Sevilla. Concretamente la numero XXIV (¡como pasa el tiempo!). Se van a desarrollar 20 estrenos absolutos en un periodo de tiempo que va desde el 9 de Septiembre al 3 de Octubre. Variados y polivalentes son los espacios escogidos. Se llenarán de sones y emociones flamencas el Espacio Turina, el Muelle de la Sal, la Iglesia de San Luis de los Franceses, la Plaza de la Real Maestranza, el Real Alcázar, la Real Fabrica de Artillería, el Teatro Alameda, el Teatro Central, el Teatro de la Maestranza y (¡por fin!) el Teatro Lope de Vega. Son espacios sabiamente escogidos donde el Flamenco en cualquiera de sus variantes podrá ser gozado y admirado en toda su plenitud artística y vivencial. El Flamenco siempre ha sido un Arte de grandes minorías y donde las masas las dejamos para “los calentitos” (eso que en la actualidad llaman “los churritos”). Después de muchos años de ardua tarea para colocar el Arte Jondo en la cúspide de la música de raíz, hoy el Flamenco es respetado y admirado en todos los confines de este maltratado planeta al que llaman Tierra. Los teatros del mundo se abren con los brazos abiertos pare recibir a los grandes y excelsos artistas que representan este Arte Universal parido y amamantado en Andalucía. Entiendo que esto no debe gustarle a aquellos que querían fosilizar eternamente el Flamenco convirtiéndolo en un eterno tratado de Arqueología. Hoy el Flamenco está más vivo que nunca y se mueve en una dinámica (a veces fallida y otras acertada como ocurre ante cualquier proceso artístico) donde se respeta al pasado (los ancestros) sin renunciar al futuro (la vanguardia).
Llega otra Bienal de Flamenco que a la postre se nos representa como el mayor y mejor evento flamenco del mundo mundial. Estaría bien que “nuestro” Canal Sur llegara a acuerdos puntuales con la Bienal para retransmitir algunos espectáculos en directo. En la pasada Primavera se hizo con la Fiesta de los Toros. Se televisaron algunas de las más importantes corridas sevillanas de faralaes con un resultado de audiencia más que aceptable. Son muchas las personas que por sus circunstancias personales no pueden asistir a los distintos espectáculos de la Bienal. No se puede arrumbar a algunos seres humanos como si ya fueran muebles en desuso. Sevilla, esta Ciudad donde el Flamenco se hizo grande y eterno, volverá a llenarse de sones flamencos que nos emocionan y nos llenan de gozo los laberintos sentimentales. Se abre el tiempo de la Bienal que es lo mismo que decir que se abre el tiempo del Flamenco atado con lazos de sangre al eterno tiempo sevillano. La Ciudad atada de por vida a los soniquetes del alma esperando que se saquen las guitarras de las fundas. Arriba el telón de la Bienal de Sevilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario