“El cuarto de Tula
se cogió candela
se quedó dormida
y no apagó la vela”
Cuba se encuentra en una situación limite y ya está dentro de unos parámetros económicos y sociales absolutamente demoledores. “El del rotulador negro” les ha cerrado el grifo del petróleo que recibían de Venezuela y Méjico y esta ha sido la puntilla que los ha colocado al borde del precipicio. La miseria más deprimente campa a sus anchas por las ciudades y pueblos cubanos con el añadido de que lo malo todavía está por llegar. Sin combustible, con una falta alarmante de alimentos de primera necesidad; calles sin asfaltar y casas que se caen a pedazos; con líneas de autobuses donde solo funciona un autobús por línea y con una sanidad, que en su día fue ejemplar y motivo de asombro en el mundo entero, completamente desmantelada. Los apagones de luz son diarios y cada vez con un mayor número de horas de desconexión. Un pueblo que agoniza mientras sus dirigentes viven en una inopia comunista obsoleta y llena de soflamas revolucionarias arcaicas y repetitivas. Siguen reprimiendo con dureza a quienes se atreven a discrepar y, en un ejercicio de estupidez retrograda y represiva, se sigue persiguiendo a las personas homosexuales. Cuba se muere entre caducos himnos patrióticos y falsas consignas revolucionarias. Por mucho que le cantes a un muerto no volverá a respirar. Un presente lleno de pesadumbres y un futuro lleno de incertidumbres.
Con la desaparición de los hermanos Castro y la llegada al Poder de Miguel Díaz-Canel se creaba la esperanza de que se iniciaba un cierto proceso de democratización y de ampliación de las escasas libertades existentes. El gozo en un pozo. Ha resultado más de lo mismo. El pueblo cubano siempre sufrió en sus carnes una de las falacias del comunismo. Se decía que se iba a repartir la riqueza y fue todo lo contrario. Lo que se repartió fue la pobreza haciendo muy pobres a los pobres y pobres a los que todavía no lo eran. La salida masivas de muchísimos cubanos y cubanas ha sido permanente y continuada en el tiempo. Se cifra en la actualidad en más de tres millones el número de cubanos que residen fuera de Cuba. Un exilio masivo como consecuencia de un Gobierno arcaico y represivo. Ni todos los exiliados están en Miami ni todos ellos son reaccionarios.
El pueblo cubano tiene grandes afinidades con el pueblo andaluz. Los parámetros existenciales entre Cuba y Andalucía se sostienen sobre grandes afinidades. El saber torear la tristeza con el capote de la alegría. La calle, siempre la calle, no solo como sitio de tránsito sino como espacio de convivencia. La música como elemento vertebrador de las almas inquietas. La luz que dimana del astro sol y que inflama los sentidos. El vino oloroso jerezano y el ron cubano como néctar de los dioses paganos y también como refugio corporativo de la convivencia más sutilmente expresada. La vida en suma soñada de puerta adentro y vivida de puertas afuera. Las envolventes sensualidades literarias-musicales expresadas a través de Ernesto Lecuona y Rafael de León.
El Gobierno español, con buen criterio, ha iniciado un inminente proyecto de ayuda al pueblo cubano que debíamos de ampliar por tierras andaluzas. El destino de Cuba está marcado, como casi todo, en manos de quien posee “el rotulador negro” y lo terminará convirtiendo en una “franquicia” de EE.UU como ha hecho con Venezuela.
La denominada “Perla del Caribe” tiene un potencial económico (turístico) de una magnitud extraordinaria y estos mercaderes de los bienes ajenos no perderán la ocasión de hacerse con este Archipiélago Tropical. Más pronto que tarde aparecerán por allí los Vito Corleone contemporáneos. Se buscaran a una “Delcy Rodriguez” cubana para que les gestione sus negocios. La Historia siempre les termina pasando factura a los pusilánimes y de eso andan sobrados los dirigentes cubanos del ayer y del presente.
Lo dejó escrito Antonio Burgos en su eterna canción Habaneras de Cádiz: …. ”La Viña y el Mentidero. Y verán que no exagero, si al cantar la habanera repito: la Habana es Cádiz con más negritos; Cádiz es la Habana con más salero”.
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