miércoles, 14 de octubre de 2026

El vértigo del folio en blanco


El confinamiento, el duro confinamiento del COVID, me dejó algunas secuelas en los periodos nocturnos del sueño. Ya la noche se me fragmenta en dos partes con un margen de muy pocas horas. Lo de “dormir del tirón” ya se ha quedado guardado en el arcón de las cosas perdidas para siempre. El “dormir como un tronco” ya hoy se traduce en “dormir como una rama”. Cosas veredes amigo Sancho.  
Algunas noches aprovecho estos preámbulos nocturnos para sentarme un rato frente al ordenador. A esa hora de la madrugada es cuando más vienen a visitarme las musas. Activo el ordenador y en el silencio profundo de la noche me enfrento al vértigo del folio (pantalla) en blanco. Siempre me bullen en la cabeza algunas ideas que he ido tomando de aquí y de allá. Todo sin perder la perspectiva de cual fue el origen de este modesto Blog. Un espacio de encuentro entre amigos de sentires sevillanos, sociales y culturales. El fundamento de este Blog tiene tres basamentos fundamentales: el Arte, la Cultura y la ciudad de Sevilla. Esto no es óbice para que nos hagamos eco de todo (o casi todo) de cuanto nos rodea. También hemos escrito de la inmensa calidad sonora del gran Sinatra; de las grandes dotes interpretativas de Paul Newman; del talento literario de William Faulkner o del “Realismo mágico” de Gabriel García Márquez; de la Poesía eterna de Luis Cernuda o de don Antonio Machado o del compromiso social de Diamantino García. Todo tiene su sitio y encuadrar la vida en una única senda es una supina estupidez.  
Actualmente y debido a la ola reaccionaria que planea sobre nuestras cabezas nos está cayendo la mundial. Nunca ha sido mi intención politizar en exceso este Blog ni convertirme en un testaferro de la actualidad. Doctores a cientos tiene el universo mediático como para ejercer como un nuevo usurpador de la verdad. Me cuesta escribir sobre temas del presente y me encuentro más cómodo abordando temas atemporales. Que lo consiga ya es “harina de otro costal”. Definitivamente la barbarie, esta barbarie programada, ha llegado para quedarse. Los últimos acontecimientos y el estar ya inmersos en este lodazal de insultos, mentiras, descalificaciones y amenazas no hacen más que constatar que la Democracia española se encuentra en horas muy bajas. Comprobar perplejo a gente joven, muy joven, como insultaban y amenazaban a las personas acampadas en la Puerta del Sol madrileña resulta, para cualquier persona medianamente sensata, motivo de honda preocupación. Utilizaban toda la parafernalia fascista mostrando insignias y formas dictatoriales para enfrentarse a los allí acampados. Que gente tan joven estén inmersas en esta espiral de odio debía movernos a una severa reflexión. No tienen ni puñetera idea de lo que dicen representar. Es una mezcla perversa donde se funden analfabetismo y fanatismo. Responden al lavado de cerebros al que está siendo sometido un amplio segmento de nuestra juventud. Son monigotes movidos por los hilos de los que suelen pescar en ríos revueltos. Desde una falsa visión grupal se les insufla que lo que están haciendo es una manera sublime de ser un buen patriota. Los acampados dejaron muy claro desde el principio que estaban allí para reclamar un derecho constitucional como es el de la vivienda. Saben quienes son los responsables de esta situación: Gobierno Central, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Que cada palo aguante su vela que siempre será mejor que dar palos a diestro y siniestro.  
Cuando ya al adversario lo consideramos un enemigo ancestral y al que es preciso derribar utilizando todas las armas posibles (legales o ilegales, decentes o indecentes, verdaderas o falsas. Todo vale con tal de llegar al Poder) podemos afirmar, sin caer en el catastrofismo, que la Democracia en este sufrido y variopinto país corre un serio peligro.   
Según todas las encuestas el próximo Gobierno estará formado por una coalición entre PP y VOX, la pregunta que surge es: ¿Alguien se cree de verdad que España se convertirá de la noche a la mañana en una “balsa de aceite” y desaparecerá de un plumazo la crispación? ¿A que niveles de ingenuidad se puede llegar para creerse que Gabriel Rufián iba a priorizar los intereses de la clase trabajadora española por encima de los intereses del independentismo catalán? ¿Conocerán mis nietos que la Izquierda de la Izquierda termine algún día el sempiterno debate que se mueve de manera circular entre la reunificación y la deconstrucción? ¿Cómo se puede explicar que un ciudadano ponga el despertador un festivo (12 de Octubre) a las 6 de la mañana para irse temprano al Paseo de la Castellana y así ocupar un buen sitio donde poder insultar al Presidente del Gobierno? ¿Como se puede explicar que las altas Instancias Judiciales ninguneen el Derecho al voto de miles de españoles generando ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda? En fin muchas preguntas y muy pocas respuestas. Por aquí seguiremos mientras el cuerpo aguante y la mente responda. Eso si, siempre contando con la inestimable ayuda y la colaboración de Salva Gavira, mi imprescindible CEO (en versión popular: San Salvador de la Cruzcampo). El vértigo del folio en blanco. 


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