viernes, 17 de marzo de 2017

Estar informados



Resulta más que evidente que para poder opinar con una cierta garantía de credibilidad es imprescindible estar bien informados. Hoy, asimilar la información, se nos presenta como una tarea ciertamente compleja.  Dejando al margen la radio, que afortunadamente todavía goza de una excelente salud democrática, fundamentalmente nos informamos a través de los informativos de las distintas televisiones. Los informativos televisivos coinciden con las horas en que nos sentamos a la mesa para matar el gusanillo del hambre. Con la mesa puesta y a punto de mover la cuchara o el tenedor vemos las terribles consecuencias de un bombardeo en Alepo sacando niños de entre los escombros. Tienen el miedo más atroz reflejado en sus rostros y sus cuerpos están embadurnados de un polvo blanco con sabor a muerte.  Después nos dan como segundo plato la noticia el que un “hombre” ha asesinado a su esposa y a sus dos hijos pequeños descuartizándolos después. Para el postre contemplamos una sala donde se enjuicia a gente que han desvalijado las arcas públicas y los observamos tranquilos, relajados y en perfecto estado de revista. “Presuntos” ladrones impasibles ante el Estado de Derecho luciendo en sus muñecas lujosos relojes y que se han llevado lo que tantas familias necesitan para sobrevivir. Los políticos salen en televisión para mostrarnos una sociedad que en nada se parece a la que tenemos y padecemos. Todas las noticias que se nos facilitan son casi siempre interesadamente manipuladas a conciencia. En el apartado deportivo y a pesar de tratarse de televisiones estatales solo tienen tiempo para dedicárselo al Madrid o al Barcelona (últimamente y en menor medida también al Atlético de Madrid).  Los demás Equipos (o deportes ajenos al fútbol) tienen una escasa cobertura. ¿Con este bagaje podemos asegurar de que estamos bien informados? Las noticias siempre son tamizadas en función de la ideología o intereses de cada Cadena. Tenemos, a que dudarlo, grandes periodistas pero siempre están sujetos a las directrices del medio que les da su sustento. Una noticia, referente a una manifestación callejera, dirá  en un Canal que la asistencia ha sido de treinta mil personas y en otro Canal dirá que ha sobrepasado el medio millón. Todo en aras de fobias y filias partidistas. Al final la información siempre dependerá de nuestra capacidad de analizar con objetividad los datos que se nos ofrecen. Estamos permanentemente manipulados y nunca como ahora hemos sido más permeables a la realidad (mentira) virtual.  Más que estar informados estamos intoxicados hasta más no poder.  Piensan por nosotros y, lo que es peor, también deciden en nuestro nombre.



Juan Luis Franco – Viernes Día 17 de Marzo del 2017