martes, 30 de diciembre de 2025
Las sentidas ausencias
jueves, 18 de diciembre de 2025
El ocaso en sus esplendores
lunes, 15 de diciembre de 2025
Enrique Morente en la memoria imborrable
jueves, 11 de diciembre de 2025
La vida entre prólogos y epílogos
martes, 9 de diciembre de 2025
Pero como Tú, ninguna
viernes, 5 de diciembre de 2025
Todo por duplicado
martes, 2 de diciembre de 2025
La pasión futbolera según Sevilla
Este pasado
domingo se celebró el por ahora último Derbi sevillano. Lo ganó el Real Betis que en la actualidad
atraviesa una estabilidad institucional y un crecimiento deportivo muy
diferente a lo que está pasando en el Sevilla. Los Equipos de Fútbol se mueven entre buenas y
malas etapas. La diferencia es que los Equipos
más poderosos consideran una mala etapa el no ganar títulos. Mientras que los menos pudientes en horas de
vacas flacas pueden hasta perder la categoría. Dicen que los Derbis se ganan con la cabeza
fría y el corazón caliente. Si se
alteran estos conceptos es más que previsible que aparezcan las derrotas. En la actualidad se llama Derbi a cualquier
enfrentamiento pero la realidad futbolera nos demuestra de manera fehaciente
que Derbi, lo que se dice Derbi, son los Boca-River y fundamentalmente los Sevilla-Betis /
Betis-Sevilla. En este día “señalaíto” la Ciudad es un hervidero de pasiones donde
hasta se interesan por el partido aquellos que no saben distinguir un córner de
un penalti. En los días previos y
posteriores al partido los medios locales cubren muchas horas y páginas con el antes
y el después de este acontecimiento futbolero, social y sentimental. Todo
se mueve en un carrusel de tópicos que a la corta o a la larga poco o nada
aportan a la Ciudad. Siempre nos dicen que los Derbis nunca tienen favoritos
cuando la Historia nos dice que, casi siempre, los suelen ganar quienes mejores jugadores
ponen sobre el Campo. También es muy
importante que sobre el césped estén algunos canteranos. Ellos saben mejor que
nadie lo que estos partidos significan para el disfrute o pesadumbre de las dos
aficiones locales. Afortunadamente la sangre nunca llega al río aunque se
empeñen empecinadamente de lo contrario un número determinado de descerebrados (donde por desgracia se incluyen
aficionados, futbolistas, directivos, entrenadores e incluso algún “periodista”
de pacotilla). Incendiarios sociales de
manual que se niegan a pasar desapercibidos.
Después del
Partido se observa como la Ciudad se va desperezando de un sueño que para
algunos resulta placentero y para otros una pesadilla y todo, poco a poco, va
tendiendo a la normalidad. Los que han perdido recurrirán a ese penalti
no señalado; a ese fuera de juego no pitado o a ese nefasto arbitraje. Los que lo han ganado solo lamentarán no
haber metido más goles. Quien no se conforma es por no querer pues el
muestrario es amplio y variopinto. Sociológicamente no deja de ser un
ejercicio de vertebración social y de
afianzamiento de la Tribu a la que pertenecemos. Poder ver un Sevilla-Betis en compañía de tus hijas, tus nietos y el aporte de algunos agregados que no
necesariamente comparten nuestros sentires verdiblancos nos resulta altamente
placentero. La clave está en tomar esto como una Fiesta y nunca como
una Guerra. Que nuestros herederos
sentimentales aprendan que el Fútbol es
como la vida. Una veces se gana y otras
se pierde y hay que aprender a gestionar racionalmente ambas situaciones. Las tradiciones heredadas de nuestros mayores
nos ennoblecen y somos responsables de transmitirlas a quienes nos preceden en
nuestro ya frondoso Árbol Genealógico. Nada
nuevo bajo el sol y ya quedamos
emplazados hasta el próximo Derbi. Dice Jorge Valdano que “el Fútbol es lo más importante
de entre las cosas menos importantes”. La
pasión futbolera según Sevilla o el rito de lo insustancial convertido en pura
leyenda.
jueves, 27 de noviembre de 2025
Flores para Antonio
martes, 25 de noviembre de 2025
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viernes, 21 de noviembre de 2025
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martes, 18 de noviembre de 2025
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jueves, 13 de noviembre de 2025
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miércoles, 12 de noviembre de 2025
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domingo, 9 de noviembre de 2025
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viernes, 7 de noviembre de 2025
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lunes, 3 de noviembre de 2025
El Genio Gitano del Toreo
Ha fallecido
el torero Rafael de Paula o lo que es lo mismo se ha marchado del Reino de los vivos
el Genio Gitano del Toreo. Precisamente
su muerte se ha producido cuando el almanaque dice que estamos en el Día de los
Fieles Difuntos (2 de Noviembre). No
podía ser de otra manera. Si alguna vez
hay que morirse mejor hacerlo el Día de Todos los Muertos. Rafael Soto Moreno (así se llamaba) era
oriundo del Barrio de Santiago jerezano. Un Barrio donde el Flamenco se hace
vida y la vida se hace Flamenco. Difícilmente
se podía comprender el nacimiento de este Torero único y singular en un sitio que
no fuera el flamenquísimo Barrio de Santiago.
Tenía 85 años de edad y ya su salud estaba seriamente deteriorada. Su vida transcurrió entre las excelencias de
un Toreo donde la Magia y el Duende alcanzaban cotas de una enorme singularidad
y una vida personal turbulenta, irracional y llena de aristas vivenciales. El Torero y la Persona enfrentados en una
lucha desenfrenada donde el Arte se resistía a dejarse vencer por la realidades
de la vida.
Su toreo de
capa era puro embrujo jerezano y solo le bastaban diez o doce muletazos para
provocar el delirio en los tendidos.
Torero de culto mezclaba tardes de puro ensueño con otras donde se
topaba con lo peor de su difícil y controvertida personalidad. Regularidad y Paula siempre fueron caminos
divergentes. Tenía muy claro que él
toreaba para si mismo y lo demás solo
eran consecuencias de su toreo. Las
famosas muñecas de Rafael de Paula eran diamantes que se articulaban formando
un ligazón extraordinario cuando agarraba su capote. La gente enloquecía en las gradas cuando este
gitano de Jerez destapaba el tarro de las esencias. Aquello era un Cante por Bulerías.
Parece ser
que la familia ha declinado el ofrecimiento que les ha hecho la Alcaldesa de
Jerez de colocar su capilla ardiente en el Ayuntamiento jerezano. La misma
suerte ha corrido el ofrecimiento de la Plaza de Toros jerezana. Genio y figura hasta la sepultura. Respetemos
las últimas voluntades de los fallecidos y honremos su memoria por cuanto nos regaló
en tardes de clavel y puro habano. Se
fue la persona y se queda para siempre un torero de leyenda que, a no dudar,
siempre caminará por las sendas andaluzas de la inmortalidad. El eterno dilema entre el artista y la persona
expuesto en un capote de grana y oro. El
Arte como elemento purificador de nuestras andanzas terrenales.
