viernes, 9 de octubre de 2026

La Aldea de Astérix en la Setas sevillanas


La muerte, tremenda muerte, de Mari Carmen (me gusta el nombre más así, por separado) ha conmocionado este anestesiado país y ha sido cabecera de actualidad en todos los periódicos y televisiones internacionales. Mucho se ha escrito y mucho más se escribirá sobre este fatal desenlace que, aunque algunos y algunas lo quieran camuflar como un hecho fortuito propio de su avanzada edad, tiene responsables políticos y mercaderes con nombres y apellidos. Incluso, en un ejercicio supremo de ruindad y deshumanización hasta le han negado a esta ya eterna mujer un simple minuto de silencio. Un concejal del PP de Benalmádena (si fuera de otro Partido mi repulsa sería la misma) unas horas antes de fallecer Mari Carmen la llamó “puta sinvergüenza” (José Luis Berguillos se llama el sujeto, que sigue tan pancho en su cargo). Lo que de verdad me interesa ahora es como he vivido personalmente este conjunto de acontecimientos, tan singulares y descarnados, que marcarán un antes y un después en el devenir de muchas cuestiones sociales que nos atosigan. Se veía venir que no se puede tener maniatada a toda un Generación y creerse ingenuamente que con las migajas de la Sociedad de Consumo terminarían por conformarse. El terreno ya estaba perfectamente abonado para una eclosión social y la mecha que lo ha hecho reventar ha sido el brutal e inhumano desahucio de una mujer de 87 años de edad que se llamaba Mari Carmen Abascal.
Este pasado lunes ya de anochecida me llamó un antiguo amigo con el que compartí muchos de mis anhelos juveniles. Coincidíamos tanto en cuestiones sociales, políticas y/o culturales. Me comentó que estaba montada una acampada juvenil a los pies de las Setas de La Encarnación. Entendía, con buen criterio, que sería muy conveniente que también nos implicaremos algunos y algunas de nuestra Generación. Los mismos que en nuestros años juveniles buscábamos cada día los aires de la Libertad. Era peligroso remar contra corriente por los mares del franquismo pero siempre supimos que la Libertad nunca te la regalan. Este amigo común había contactado con más gente y ya quedamos emplazados en la acampada el pasado martes a las 11 de la mañana. Ocho, fuimos ocho, los que comparecimos en esta primera convocatoria (seis hombres y dos mujeres). A algunos de ellos hacia muchísimo tiempo que no los veía ni tampoco tenía noticias de como estaban. Aquello fue algo muy gratificante y con una carga emocional difícil de describir. Desde el primer momento dejamos claro que no estábamos allí para contarnos batallitas sino para ver en que podíamos ayudar o cuando menos hacer acto de presencia. Eso fue el martes y ya el jueves éramos veintidós los asistentes. Con un aumento considerable de mujeres que alcanzaban la cifra de siete. Ya no hemos faltado a nuestra cita cada día de acampada y sabemos que las 11 de la mañana es una hora de encuentro con las ilusiones y la fortaleza de la vida que siempre se refleja en la juventud (no es una frase hecha aquella que dice: “Existen viejos de veinte años y jóvenes de ochenta”). Allí quedamos cada mañana y comprobamos con cierta satisfacción como existe en nuestra Ciudad un amplio segmento de jóvenes que luchan cívicamente por su incierto futuro. Comprobamos como parejas de nuestra edad se acercan y les traen comidas o elementos accesorios que puedan necesitar. Sevilla, la Sevilla verdadera, siempre ha sido una ciudad solidaria y de una gran nobleza.
Es admirable y loable desde cualquier punto de vista como está organizada la acampada de Las Setas. Las tareas se distribuyen en todos los sentidos de una manera racional y se llevan a cabo con una mentalidad espartana. Limpieza, vigilancia (siempre puede haber buitres al acecho), avituallamiento, distribución y desarrollo de tareas artísticas. Todo perfectamente sincronizado y con asambleas diarias para detectar posibles fallos. 
Es un movimiento transversal donde conviven gente joven (con presencia de adultos) de distintas mentalidades y procedencias. Pueden convivir sin problemas ácratas con gente comprometida políticamente. Ateos de manual mezclados con jóvenes pertenecientes a algunas Hermandades de Penitencia. Béticos y sevillistas que por unos días dejan los balones en el vestuario. Todo esto lo he podido comprobar estos días en primera persona sin necesidad de que nadie me lo cuente interesadamente adulterado. Allí el pacifismo, más que un concepto vacío de contenido, es una norma de convivencia que se aplica cada día de manera rigurosa y productiva. Todo está ordenado y en su sitio para que, al final, todo funcione según lo previsto. Todos tienen un denominador común y es que sus vidas están empantanadas y sin futuro por mor de especuladores sin alma y de falsos políticos comisionistas sin dignidad. La Clase Política, en su conjunto, los han dejado abandonados a su suerte y ya han comprendido de manera rotunda que sus problemas o lo solucionan ellos o se eternizarán en el tiempo. Sinceramente a mí me han hecho rejuvenecer de la noche a la mañana. Volver a ser actor en primera persona de cuanto ocurre en la calle es algo que no tiene precio. Esta lucha estoy seguro que será larga, ardua y dolorosa donde volverán a aparecer alguna que otra Mari Carmen. Cuando a los viejos se les quiere liquidar por viejos y a los jóvenes se les quiere liquidar por jóvenes pocas dudas existen de que habitamos una Sociedad mercantilista, enferma de Poder y con sus raíces podridas. Tratarán de dividirlos y desprestigiarlos por todos los medios a su alcance. Serán “atacados” por tierra, mar y aire. Hay mucho dinero en juego y ninguno quiere perderse su parte del botín. Deben resistir como lo están haciendo: de forma pacifica y civilizada. No lo tendrán nada fácil pero que no olviden que una afroamericana (Rosa Parks) al no acceder a levantarse en un autobús para dejarle su sitio a un blanco cambió el curso de la Historia. Una granadina llamada Ana Orantes Ruiz fue a televisión a denunciar las palizas y vejaciones de la que era objeto por parte de su marido y este, en represalia, la quemó viva . Ana Orantes, que hoy tiene una calle rotulada con su nombre en los aledaños de la Alameda sevillana, le dio un giro de 180 grados al conformismo y el desinterés con que políticos, jueces y policías trataban la violencia machista. Mártires que como Mari Carmen marcan el camino hacia el verdadero Progreso, la verdadera Justicia y las necesarias Libertades. La Aldea de Astérix en el corazón de Sevilla. 


miércoles, 7 de octubre de 2026

Carmen Linares


El pasado sábado día 3 de Octubre se clausuró la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla y lo hizo -ya que estaba cerca de la Plaza de Toros- saliendo por la Puerta Grande. El cierre de esta Bienal, que como todas habrá tenido luces y sombras, se realizó de una manera majestuosa en el Teatro de la Maestranza. Noche de ecos flamencos en unas voces que se confunden con el repiqueteo del martilleo fragüero que resuena a lo lejos en el Barrio de Triana. Un velero flamenco surcando los mares de los sueños comandado por el sabio magisterio de una ilustre capitana: la Dama del Cante, Carmen Linares. Este inolvidable día se conmemoraba el 30 aniversario de unas de las obras discográficas más importantes de toda la Historia del Arte Jondo. Nos referimos a “La Antología de la Mujer en el Cante” de Carmen Linares cuya producción musical estuvo a cargo de José Manuel Gamboa. Un trabajo inconmensurable donde la cantaora de Linares desarrolló su majestuoso magisterio propiciando que el Cante alcanzase sus cotas de máximo esplendor. Si la memoria no me juega una mala pasada creo que esta excelente obra discográfica ha sido reeditada recientemente. Esta Antología cantaora no debía faltar en la Colección personal de todo buen aficionado. El Cante Flamenco con el alma desnuda y pletórico de sentimiento y jondura. Un deslumbrante homenaje a las mujeres cantaoras. Un canto (cante) a la vital importancia de la Mujer en el Cante. 
Para despedir la Bienal, Carmen Linares se rodeó de una serie de compañeras de sentires flamencos y todas con un empaque majestuoso y poseedoras de una excelsa calidad sonora. Mujeres del Cante y el Baile para el mejor Flamenco del ayer, del hoy y del mañana. Justo al lado del rio Betis (“Para los barcos de vela / Sevilla tiene un camino / por el agua de Granada / solo reman los suspiros”) quedó aquella noche bordado un capote de grana y oro que sembró de eternas “chicuelinas” la noche sevillana. El Cante y el Baile expresados en toda su belleza y jondura. Allí estaban la genial cantaora granaína Marina Heredia; la excelsa bailaora y coreógrafa sevillana Rafaela Carrasco; una joven y dignísima heredera de los cantes jerezanos como es María Terremoto y una nueva perla cordobesa que responde al nombre de Rocío Luna. Linares, Granada, Sevilla, Jerez y Córdoba. Cinco mujeres y un destino…Flamenco. Un ramillete florido del Jardín del Arte Jondo. Al frente de todo y de todas la inigualable Carmen Linares. Una noche de las que se te impregnan en el alma y se quedan allí guardadas para siempre. Un nuevo plus para engrandecer el rincón de los recuerdos donde se archivan las más nobles emociones. Cante, noche de Cante Grande y noche de emociones compartidas. La grandeza de lo Jondo llevada a sus máximas expresiones. Mujeres al borde de un ataque de…..grandeza cantaora. El gozo y la pena dibujados por entre las estrellas del Cielo de Sevilla. Una estela de buen Cante y de buen Baile transitando por entre las estrellas. 
Pocas dudas existen ya de que Carmen Linares ocupa un lugar de honor entre las más grandes cantaoras contemporáneas. Su hermoso Cante; su compromiso con el Flamenco; su actitud cívica y siempre reivindicativa y su señorío dentro y fuera de los escenarios la configuran como un ser excepcional. La ciudadana Carmen Pacheco Rodriguez para la vida. La cantaora Carmen Linares para la Historia del Flamenco.  




lunes, 5 de octubre de 2026

Entre libertades y verdades



“¿Tu verdad? No, la Verdad,
y ven conmigo a buscarla.
La tuya guárdatela”
 (Antonio Machado) 

En una época donde impone su dictadura lo falso y lo artificial, el “Relato” ha llegado a nuestras vidas para quedarse. El manoseado concepto de Verdad (así, con mayúscula) ni está ni se le espera. Priman los intereses individuales o corporativos y la Verdad ya parece no interesarle a casi nadie. Las verdades (la Verdad) son hoy tamizadas por la patina de las mentiras programadas. Lo genuinamente auténtico siempre debe ser contrastado desde una óptica objetiva e imparcial. Las verdades deben confrontarse entre si mismas para que, a través de los razonamientos expositivos, se evalúen con solidos fundamentos y nunca a través de la imposición o el adoctrinamiento ideológico. Estar informado hoy día requiere una ardua y compleja tarea de clasificación y discernimiento de cuanto te llega. Saber escoger los medios donde poder informarte con rigor se nos antoja fundamental y no debe ser excluyente para que las noticias que te lleguen sean filtradas a través de un espíritu crítico. Existen periódicos que cada día, de manera interesada, nos inundan de bulos y mentiras. No son pocos los medios audiovisuales que se manifiestan (ya sin cortarse ni un pelo) de una forma descarada a favor de una determinada corriente política. Funcionan como una especie de ariete para ayudar a derribar al “contrario” cuando gobierna y para apuntalar “a los suyos” cuando sean ellos quienes gobiernen. A mí el articulista que me interesa es el que un día critica al Gobierno y al siguiente también critica a la Oposición. Aquellos que disparan todas sus flechas en la misma diana nos muestran de manera permanente su falta de rigor, objetividad e imparcialidad. ¿Si el periodismo pierde su libertad de informar de manera rigurosa, objetiva e imparcial que utilidad tiene entonces en el marco de una Sociedad Democrática? Las llamadas líneas editoriales son en muchos casos un corta-fuego para frenar el avance de la libertad informativa. En los países democráticos siempre han existido y existen medios de comunicación de corte progresista o conservador. Ese no es el problema. El problema se crea cuando los posicionamientos ideológicos entierran los fundamentos del buen periodismo. Aunque convendría no entrar en el terreno de la ingenuidad: hoy todo se fundamenta en clave de BENEFICIOS. No debíamos asumir que un periódico; una emisora de radio o una cadena de TV tan solo sirvan para que recibamos a diario nuestra ración de programado adoctrinamiento. Leer cosas con las que no estás de acuerdo pero que están bien razonadas son fundamentales para no perder nuestro espíritu critico y constructivo. Existe una tendencia global dirigida desde las cúpulas políticas y económicas para narcotizar a quienes de manera eufemística llaman la ciudadanía. Por si éramos poco parieron a la IA (Inteligencia Artificial) para que, a efectos “informativos”, el engaño colectivo alcanzara cotas inimaginables. El objetivo es tenernos dispersos en una permanente duda : ¿Será verdad lo que leemos, escuchamos o vemos? ¿De que herramientas sociales disponemos para discernir lo falso de lo verdadero? Las RRSS (Redes Sociales) se han convertido en una fuente de bulos mal intencionados y, en no pocas ocasiones, en un auténtico estercolero. Planea sobre nuestras vidas una planificada programación para tenernos atados de pies y manos.
Se inventaron el “Relato” como una forma de distracción permanente. Dentro de la Política actual, ¿quien dice lo que piensa y quien hace lo que dice? La confusión está perfectamente programada para que ninguneando a don Antonio Machado si salimos a buscar la Verdad lo hagamos de manera individualizada y teledirigida (lo colectivo les espanta). ¿El problema es por donde y cuando empezamos a buscarla? ¿Asumimos la Verdad si contradice nuestra forma de pensar? La duda como herramienta dialéctica 
A Dolores Vázquez (¿la recuerdan?) la acusaron de haber cometido un terrible asesinato . Fue condenada por la Justicia y, sobre todo, por el conjunto de la Sociedad Española. Todo el mundo comentaba: “Se le nota que tiene mirada de asesina y si no los es, ¿por qué siempre agacha la cabeza? Algún remordimiento llevará por dentro”. Pasó 17 meses encarcelada hasta que se descubrió quien fue el verdadero asesino y ya la pusieron en libertad. Aquí funcionó el “Relato” de una manera brutal. Mujer lesbiana que por celos mata a una muchacha muy joven, hija de su amante. La Sociedad no estaba dispuesta a que la Verdad les arruinara el “Relato”. Los carroñeros mediáticos fueron a degüello por “la presa”. Se dieron un copioso festín y, con las altas audiencias, llenaron sus arcas. Todavía está esperando esta vilipendiada mujer que alguien le pida disculpas y repare en parte el terrible daño causado. Nadie lo ha hecho ni lo hará. Se hicieron cientos de programas sobre “su culpabilidad” pero una vez demostrada su inocencia ya dejó de interesarles. Una vez desaparecido el morbo también desapareció el interés mediático. 
Este país nuestro entierra muy bien pero nunca supo desenterrar de la misma manera. La infamia compartida dentro de una perversa pirámide. Uno de los refranes más infames de nuestro refranero dice: “Cuando el río suena agua lleva”. Es decir que si te apuntan con el dedo lo mejor es buscarte un abogado. ¿Inocente? Y eso que más da. 
Confrontar ideas es algo que ya se encuentra completamente amortizado. ¿Se confrontan ideas en el fango maloliente de las Altas Instituciones Políticas? ¿Quizás en las tertulias televisivas donde la buena educación brilla por su ausencia? ¿Hoy día, a quien le interesa el pensamiento ajeno? Pensar por si mismo (ese es el quid de la cuestión) puede resultar cansino pero no hacerlo significa estar muerto en vida. Han puesto un primitivo orangután (perdón a los simios por la comparación ) al frente de la Nave de la Aldea Global. Mientras, a nosotros nos tienen entretenidos con el sexo de los ángeles. Pretenden que seamos meros espectadores de nuestras propias vidas. Una Sociedad donde ya nadie escucha a nadie siempre tendrá un dificultoso y tormentoso recorrido. Marionetas movidas por los hilos de los poderosos.