lunes, 5 de octubre de 2026

Entre libertades y verdades



“¿Tu verdad? No, la Verdad,
y ven conmigo a buscarla.
La tuya guárdatela”
 (Antonio Machado) 

En una época donde impone su dictadura lo falso y lo artificial, el “Relato” ha llegado a nuestras vidas para quedarse. El manoseado concepto de Verdad (así, con mayúscula) ni está ni se le espera. Priman los intereses individuales o corporativos y la Verdad ya parece no interesarle a casi nadie. Las verdades (la Verdad) son hoy tamizadas por la patina de las mentiras programadas. Lo genuinamente auténtico siempre debe ser contrastado desde una óptica objetiva e imparcial. Las verdades deben confrontarse entre si mismas para que, a través de los razonamientos expositivos, se evalúen con solidos fundamentos y nunca a través de la imposición o el adoctrinamiento ideológico. Estar informado hoy día requiere una ardua y compleja tarea de clasificación y discernimiento de cuanto te llega. Saber escoger los medios donde poder informarte con rigor se nos antoja fundamental y no debe ser excluyente para que las noticias que te lleguen sean filtradas a través de un espíritu crítico. Existen periódicos que cada día, de manera interesada, nos inundan de bulos y mentiras. No son pocos los medios audiovisuales que se manifiestan (ya sin cortarse ni un pelo) de una forma descarada a favor de una determinada corriente política. Funcionan como una especie de ariete para ayudar a derribar al “contrario” cuando gobierna y para apuntalar “a los suyos” cuando sean ellos quienes gobiernen. A mí el articulista que me interesa es el que un día critica al Gobierno y al siguiente también critica a la Oposición. Aquellos que disparan todas sus flechas en la misma diana nos muestran de manera permanente su falta de rigor, objetividad e imparcialidad. ¿Si el periodismo pierde su libertad de informar de manera rigurosa, objetiva e imparcial que utilidad tiene entonces en el marco de una Sociedad Democrática? Las llamadas líneas editoriales son en muchos casos un corta-fuego para frenar el avance de la libertad informativa. En los países democráticos siempre han existido y existen medios de comunicación de corte progresista o conservador. Ese no es el problema. El problema se crea cuando los posicionamientos ideológicos entierran los fundamentos del buen periodismo. Aunque convendría no entrar en el terreno de la ingenuidad: hoy todo se fundamenta en clave de BENEFICIOS. No debíamos asumir que un periódico; una emisora de radio o una cadena de TV tan solo sirvan para que recibamos a diario nuestra ración de programado adoctrinamiento. Leer cosas con las que no estás de acuerdo pero que están bien razonadas son fundamentales para no perder nuestro espíritu critico y constructivo. Existe una tendencia global dirigida desde las cúpulas políticas y económicas para narcotizar a quienes de manera eufemística llaman la ciudadanía. Por si éramos poco parieron a la IA (Inteligencia Artificial) para que, a efectos “informativos”, el engaño colectivo alcanzara cotas inimaginables. El objetivo es tenernos dispersos en una permanente duda : ¿Será verdad lo que leemos, escuchamos o vemos? ¿De que herramientas sociales disponemos para discernir lo falso de lo verdadero? Las RRSS (Redes Sociales) se han convertido en una fuente de bulos mal intencionados y, en no pocas ocasiones, en un auténtico estercolero. Planea sobre nuestras vidas una planificada programación para tenernos atados de pies y manos.
Se inventaron el “Relato” como una forma de distracción permanente. Dentro de la Política actual, ¿quien dice lo que piensa y quien hace lo que dice? La confusión está perfectamente programada para que ninguneando a don Antonio Machado si salimos a buscar la Verdad lo hagamos de manera individualizada y teledirigida (lo colectivo les espanta). ¿El problema es por donde y cuando empezamos a buscarla? ¿Asumimos la Verdad si contradice nuestra forma de pensar? La duda como herramienta dialéctica 
A Dolores Vázquez (¿la recuerdan?) la acusaron de haber cometido un terrible asesinato . Fue condenada por la Justicia y, sobre todo, por el conjunto de la Sociedad Española. Todo el mundo comentaba: “Se le nota que tiene mirada de asesina y si no los es, ¿por qué siempre agacha la cabeza? Algún remordimiento llevará por dentro”. Pasó 17 meses encarcelada hasta que se descubrió quien fue el verdadero asesino y ya la pusieron en libertad. Aquí funcionó el “Relato” de una manera brutal. Mujer lesbiana que por celos mata a una muchacha muy joven, hija de su amante. La Sociedad no estaba dispuesta a que la Verdad les arruinara el “Relato”. Los carroñeros mediáticos fueron a degüello por “la presa”. Se dieron un copioso festín y, con las altas audiencias, llenaron sus arcas. Todavía está esperando esta vilipendiada mujer que alguien le pida disculpas y repare en parte el terrible daño causado. Nadie lo ha hecho ni lo hará. Se hicieron cientos de programas sobre “su culpabilidad” pero una vez demostrada su inocencia ya dejó de interesarles. Una vez desaparecido el morbo también desapareció el interés mediático. 
Este país nuestro entierra muy bien pero nunca supo desenterrar de la misma manera. La infamia compartida dentro de una perversa pirámide. Uno de los refranes más infames de nuestro refranero dice: “Cuando el río suena agua lleva”. Es decir que si te apuntan con el dedo lo mejor es buscarte un abogado. ¿Inocente? Y eso que más da. 
Confrontar ideas es algo que ya se encuentra completamente amortizado. ¿Se confrontan ideas en el fango maloliente de las Altas Instituciones Políticas? ¿Quizás en las tertulias televisivas donde la buena educación brilla por su ausencia? ¿Hoy día, a quien le interesa el pensamiento ajeno? Pensar por si mismo (ese es el quid de la cuestión) puede resultar cansino pero no hacerlo significa estar muerto en vida. Han puesto un primitivo orangután (perdón a los simios por la comparación ) al frente de la Nave de la Aldea Global. Mientras, a nosotros nos tienen entretenidos con el sexo de los ángeles. Pretenden que seamos meros espectadores de nuestras propias vidas. Una Sociedad donde ya nadie escucha a nadie siempre tendrá un dificultoso y tormentoso recorrido. Marionetas movidas por los hilos de los poderosos.  






jueves, 1 de octubre de 2026

Silvio, eterno Silvio






Hoy se cumplen 25 años del fallecimiento de un vecino de la barriada sevillana de Los Remedios llamado Silvio Fernández Melgarejo. Hoy, precisamente hoy, hace 25 años que nos dejó nuestro eterno y admirado Silvio. Tenia 56 años de edad y su muerte conmocionó profundamente a la Ciudad de Sevilla. Este rockero sevillano se nos antoja como uno de los máximos exponentes del Rock Andaluz. Silvio había nacido ocasionalmente en La Roda de Andalucía y más concretamente en el ¡¡ Cuartel de la Guardia Civil !! Fue el 8 de Agosto de 1945. La Historia nos dice que su nacimiento se produjo un día antes del lanzamiento de la bomba atómica sobre Nagasaki. ¿Una premonición de la explosión musical y social que provocaría Silvio? Cualquiera sabe. Silvio era fundamentalmente un rockero que no tenía reparos en empaparse de las músicas más diversas y contradictorias. Tenía entre sus grandes ídolos musicales a Elvis Presley y también a Antonio Molina. Era un espíritu libre que vivía al margen de los convencionalismo sociales y musicales. Fue un verdadero transgresor que enlazaba el vanguardismo musical con las grandes tradiciones de la Ciudad. Profundo enamorado de nuestra Semana Santa (inmortal y eterno su “Rezaré” dedicado a las vírgenes sevillanas). Esta eterna e imperecedera canción debe su autoría al cantante y productor norteamericano Ben E. King, aunque fue la versión de Adriano Celentano (Pregheró) la que inundó los sentimientos musicales de los europeos. Una pasada.


Mucho se ha escrito sobre este Genio rockero del Barrio de Los Remedios y, a no dudar, mucho se seguirá escribiendo en los tiempos venideros. Su canción dedicado al Betis se nos configura como uno de los Himnos más cautivadores que se le han escrito al Equipo de las Trece Barras. Con el merito añadido de que Silvio era un gran sevillista. Así era Silvio, un ser libre que funcionaba a golpes de sentimientos sevillanos. Reconozco que la fecha de su fallecimiento se me había pasado (los años no perdonan) pero ahí estaba anoche el ínclito Salva Gavira para recordármelo. Un “San Salvador de la Cruzcampo” siempre al rescate de sus buenos y numerosos amigos. Tener una buena familia es fundamental en la vida pero siempre con el complemento de los grandes y leales amigos. 25 años, un cuarto de siglo desde que nos dejó el gran Silvio. Su figura, cual Cid Campeador hispalense, se crece con el paso del tiempo. Su vida la vivió como quiso o lo dejaron pero siempre utilizando como principio fundamental intentar no hacer daño a nadie. Fue un músico genial que se bebió el mundo a sorbos y el mundo le proporcionó la resaca mas dulce de la Historia: la de la música inmortal. Su sitios naturales eran la calle, los escenarios y los bares. Fue feliz a su manera y nos hizo de paso felices a todos nosotros. Silvio eterno, enmarcado con letras de oro entre los Grandes Personajes de la Ciudad. Un rockero que hizo a nuestra música andaluza un aporte fundamental. 



lunes, 28 de septiembre de 2026

Los lunes de San Nicolás


Siempre se me representa como una necesidad existencial recorrer cada lunes el camino que me lleva a San Nicolás de Bari y, por ende, también al encuentro de las imágenes que configuraron el tronco sentimental-espiritual de mi familia. Empezar el lunes tomando café apoyado en el mostrador exterior de la Confitería la Campana. Desde allí y levantando la vista se muestra omnipresente el escudo del Betis. El mismo que nos recuerda que en 1935 fuimos Campeones de Liga. Después avanzar con paso lento pero firme por Sierpes, Chicarreros, Álvarez Quintero, Chapineros, Pajaritos, Bamberg, Abades, Mármoles y Plaza de Ramón Ybarra. Allí ya se nos aparece, siempre misteriosa y melancólica, la puerta trasera de San Nicolás. Abierta de par de par desprende un olor característico donde se mezclan con el paso del tiempo las Casas Señoriales y los Corrales de Vecino. Olor a trasiegos de antigua Judería y a dulces celestiales de convento. Puede que la Iglesia de San Nicolás sea la única del mundo donde hace calor hasta en Febrero. Antes de mostrar mis respetos a las imágenes de mi vida me gusta pararme un momento en la pila bautismal donde nos bautizaron a los tres descendientes de la Familia Franco-Pelayo (me produce una cierta desazón que hoy este mágico sitio esté acondicionado como un trastero). Allí empezó todo y allí también acabará. Los vaivenes de la vida y sus circunstancias acompasados por entre los bancos de San Nicolás. 

Después en la capilla me agarro con fuerza a alguno de los barrotes dorados para pedir salud y bienestar para mi gente y a mí (virgencita) que de momento me deje como estoy. En la parte derecha (vista desde fuera) se encuentra el Cristo del Subterráneo (también llamado de la Sangre) antiquísimo ejemplo espiritual y profundo de las más remotas advocaciones. Posiblemente estemos ante el Cristo más antiguo de Andalucía (creo que sería conveniente situarlo en un sitio más visible y que estuviera cercano a los devotos). Tiempos tenebrosos aquellos con el chisporroteo de las hogueras y las espadas manchadas de sangre. Encima de este crucificado está situado un cuadro, obra de Juan de Espinal, datado sobre 1750 que representa a “San Carlos Borromeo dando la comunión a los apestados de Milán”. En la parte izquierda un cuadro con la Virgen de Guadalupe se nos muestra dotado de una gran belleza pictórica y con un alto contenido costumbrista-religioso. Su iconografía es única y de una gran fuerza cromática. Tras los barrotes dorados se encuentran el Señor de la Salud, la Virgen de la Candelaria y un San Juan que siempre nos da muestra de que quien tiene un buen amigo tiene un gran tesoro. Allí siempre se me acumula un universo de sensaciones difíciles de explicar que me hacen interiorizar de manera fidedigna lo que fui, lo que soy y lo que seré. El centro neurálgico de mi existencia . Conseguir que los ausentes nunca lo sean del todo.

 Ya en el exterior la ultima parada la hago en el Bar Candelaria donde me esperan dos entrañables amigos candelarios. Fali e Ignacio se me representan como de lo mejorcito entre aquellos que suelen deambular por el mágico entorno de la Judería. Buena gente en clave machadiana que van sembrando las mejores semillas candelarias por entre los senderos y barbechos de la Vieja Híspalis. Soñadores sevillanos rememorando los paraísos de la infancia. Entre el murmullo conventual que une los rezos de maitines y el tintinear de las campanillas. Epicentro de la Judería sevillana siempre en duermevela. 

Soñando con que los pájaros de la Plaza de la Alfalfa nos llevan en volandas hacia los confines aromáticos de los Jardines de Murillo. Candelarios errantes por los cambiantes caminos de la vida donde se confunden las rosas con las espinas. Niños del ayer que se resisten a soltar de sus manos las guitas de los trompos. Añorando las pelotas de trapo; las bolsas de caramelos de Mauri; las melojas de “La Gloria”; los “calentitos” de la Cabeza del Rey Don Pedro y los cartuchos de “pedacitos” de la Puerta de la Carne. El pasado y el presente unidos por una túnica blanca con aromas de Martes Santo. La panificadora “La Modelo” dejando en el aire un aroma de panes recién traídos de Alcalá de los Panaderos. Antiguos niños que se calzaban sandalias del Sanatorio de la Goma y que hoy ya saben : “Que es un soplo la vida / Que veinte años no es nada / Que febril la mirada / Errante en las sombras, te busca y te nombra” .

Vivimos siempre con la mirada puesta en el horizonte con la firme Esperanza de encontrarnos a Dios en la última playa. Un día ya solo seremos sombras que en las noches estrelladas de los días primaverales se proyectarán sobre las casas de la Calle Vírgenes. Los azulejos del Señor y la Virgen en la puerta de San Nicolás son fieles testigos de nuestra indesmayable Fe candelaria. También de nuestro permanente afán de rendirles pleitesía hasta nuestro último aliento. Intentamos ser mejores pero valga en nuestro descargo que algunos se empeñaron en no dejarnos serlo. No existe rueda sin palo ni tampoco día sin noche. Azul y plata es nuestro destino y hacia él caminamos contra viento y marea. Las lagrimas de cera que siempre dejamos derramadas por los adoquines de la calle San José. Pasa radiante la Virgen de la Candelaria por la Plaza de la Contratación y nosotros con cita notarial para firmar nuestro contrato vitalicio con Ella. El dardo de una saeta que por Santa María la Blanca nos atraviesa el alma y nos deja indefensos ante la nostalgia. Preparando el relevo que un día tomarán nuestros hijos.