jueves, 9 de julio de 2026

Bonnie Tyler o la voz desgarrada del Rock

Los asiduos veteranos del Mercadillo del Jueves sabemos que resulta fundamental visitarlo cada semana agudizando algunos de nuestros sentidos: sobre todo la vista y el oído. Siempre podrás observar cosas que no te espera y afinando el oído podrás oír comentarios que en algunas ocasiones trasciende las pequeñas operaciones de compra-venta de un Mercadillo. Allí se habla y se conversa de lo divino y, fundamentalmente, de lo humano. Hay que saber pegar la hebra y tener predispuesta la necesaria separación del grano de la paja. Quien no sabe escuchar nunca termina de aprender. En la época actual donde abundan los fatuos figurones entrelazamos, de manera banal, palabras tras palabras negándole al intelecto y al espíritu la posibilidad de supervivencia y crecimiento. El Jueves, el Mercadillo del Jueves, tiene su propio sonido y siempre se nutre priorizando el continente sobre el contenido. Es una mezcla de superficialidad y trascendencia. La cuestión es saber pasearlo en silencio y con la veleta mirando hacia las Murallas de la Macarena. La calle Ancha de la Feria tomada por libros, enseres, cachivaches, objetos valiosos y mercancía de la más diversa consideración. 
Reconozco que la mañana a titulo personal se me dio bastante bien. Conseguí un ejemplar de la novela “El impostor” de Javier Cercas (el que disponía se lo di a mi hija) y Raymond, el sanador de vinilos, me tenia apartado uno de Dizzy Gillespie que llevaba mucho tiempo buscando. Fue en ese momento cuando escucho a mis espaldas un comentario que me daba testimonio del fallecimiento, triste fallecimiento, de Bonnie Tyler. Ni siquiera me volví pues sabia que la noticia era cierta. A ciertas edades terminas por acostumbrarte a que, con mas frecuencia de la deseada, la muerte se te convierte en una compañera de viaje. Bonnie Tyler tenia 75 años de edad y ha fallecido en Faro (Portugal) donde estaba hospitalizada. El pasado mes de Mayo fue intervenida de urgencia de graves problemas intestinales. Tras la intervención su estado empeoró y tuvieron que provocarle un coma inducido. Finalmente, el presente jueves 9 de Julio, su voz y su vida se apagaron definitivamente por tierras portuguesas. Portugal es una tierra perfecta para vivir y también para dejar de existir. Morir mirando al mar escuchando un fado donde la nostalgia se hace música del alma. 
La biografía de esta cantante apodada “La Primera Dama del Rock” fue realmente apasionante. Cantante, compositora, empresaria y filántropa británica. Su voz ronca, áspera y rotunda era inconfundible. Parecía que se iba a quebrar en las tonos más graves pero siempre resultaba triunfante. De joven padeció serios problemas en las cuerdas vocales y los médicos le aconsejaron que seria muy conveniente guardar un tiempo de reposo para evitar males mayores. Ella, fiel a su estilo, hizo caso omiso de los consejos médicos y siguió cantando. El resultado fue una ronquera crónica que, a la postre, determinarían su peculiar forma de cantar. Cubrió una época gloriosa donde su reinado fue indiscutible haciendo palpitar los corazones de sus millones de seguidores. Esa voz ronca de anocheceres estrellados y bohemios eran toda una declaración de intenciones. Se nos va la persona y nos queda para la eternidad una cantante única, personal e intransferible. Su voz ronca y directa ya son parte indisoluble de nuestra Cultura. 
 Pura emoción para nuestras ya cansadas almas de roqueros. Dios te guarde Señora, llena eres de Arte y de ejemplo existencial. Descansa en la paz de los que supieron inundar de emociones y sentimientos los corazones ajenos. Los nuestros. 



domingo, 7 de junio de 2026

San Salvador de la Cruzcampo



Sevilla siempre deambuló entre los hechos que ocurrieron (su Historia) y aquellos que nunca llegaron a ocurrir pero que hubieran merecido la pena que ocurrieran (su Leyenda). Aquí siempre nos supimos mover entre las medias verdades y las medias mentiras (cosa bien distinta es la proliferación de mentirosos y embaucadores de manual). El Santo Padre al que algunos preferimos más como Padre (espiritual) que como Santo (de entramados burocráticos) está estos días por tierras españoles. No tiene previsto darse una vuelta por Andalucía y, evidentemente, pasará de largo por la Tierra de María Santísima. No pasa nada, otra vez será. Lo importantes es que su mensaje esté impregnado de un claro y rotundo contenido social donde se apunte directamente a quienes expolian y se aprovechan de la endémica pobreza. Los mismos que se dedican de manera prioritaria a disparar sus flechas contra los más desfavorecidos de la tierra.
Resultaba más que conveniente crear un breve paréntesis artificial para dejar plasmado que su Santidad en verdad si estuvo por Sevilla. La Fe mueve montañas y, por estas fechas, en Sevilla también mueve barriles de la Cruzcampo (aquí no hablamos de cerveza; aquí se habla de la Cruzcampo). Sabíamos que todos los santos sevillanos están últimamente muy ocupados por ser innumerables las plegarias de los habitantes de la Ciudad. Vivimos atrapados por los innumerables problemas del presente que siempre se enmascaran y solapan con las grandes bondades que nos deparará un esplendoroso futuro. ¡¡Nadie se imagina lo bien que vivirán los hijos de nuestros nietos!!
Fue entonces cuando ocurrió el llamado para siempre “Milagro de los botellines”. Nuestras suplicas a San Salvador de la Cruzcampo fueron debidamente atendidas. Este ínclito y simpar santo sevillano se puso manos a la obra y el milagro tomó forma y cuerpo sevillano. Queda para la posteridad una foto que lo atestigua. Ahí están en “El Tremendo” (Capilla cervecera de Santa Catalina) el Santo Padre acompañado por San Salvador de la Cruzcampo. Este templo cervecero fue reconocido justamente hace unos días dentro del rango de entidades o personas de alto raigambre sevillano. Siempre en nuestro afectuoso recuerdo a Mari como principal insignia de este buque de cerveza fermentada. Pediremos al que mora y recibe en San Lorenzo para que el Santo Padre tenga un pontificado fecundo y clarificador (en lo espiritual) y positivo (en lo social). Lo va a necesitar ante unos tiempos tan crueles y desgarradores. No dudamos que San Salvador de la Cruzcampo seguirá velando por todos nosotros. Almas sedientas veraniegas vagando por los aledaños de Santa Catalina o de la Puerta la Carne. Los malos tiempos con un botellín en la mano siempre serán mas digeribles. Los buenos ratos entre amigos siempre le dan sentidos a nuestras vidas. Esos siempre estarán con nosotros. 


lunes, 25 de mayo de 2026

El gato buscando su cascabel


Vivir, esto que llaman el ejercicio de vivir, no es más que un permanente aprendizaje donde se juntan (algunas veces de manera anárquica) lo que lees, lo que ves y, sobre todo, lo que vives. La vida y sus circunstancias enredadas entre lo racional y lo irracional. La Filosofía y la Fe como herramientas que para algunos nos resultan imprescindibles. La mente y el alma sujetas con alfileres de palo a los cordeles de la existencia humana. La Ciencia nos hace avanzar enredados entre los datos empíricos que nos hacen surcar los senderos de la Tierra. La Filosofía es una herramienta (hoy en desuso y apartada de los planes de estudio) que nos hace pensar por nosotros mismos en un permanente estado de sitio donde las preguntas siempre van detrás de las respuestas. La Fe (¡¡ay la Fe!!) es un antídoto -si se quiere irracional- que nos ayuda a sostener el alma que habita en nosotros siempre con un permanente duermevela. Dudamos, como un ejemplo irrefutable de que seguimos estando vivos. Vivimos instalados en las mentiras que desde las altas esferas (políticas, sociales y culturales) nos programan para tenernos dóciles y narcotizados dentro de la manada de los mansos bueyes. Nos venden el entretenimiento como un apéndice de la Cultura cuando no es más que una herramienta de alienación ideológica. No solo no quieren ningún verso suelto sino que están dispuestos a eliminar el poemario completo. Se saben seguros arropados por sus mentiras corporativas y todo cuanto nos hagan siempre quedará diluido dentro de la más absoluta impunidad. El “Gran Hermano” no solo nos vigila de manera permanente sino que de manera sutil determina nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Somos como gatos siempre buscando los perdidos cascabeles. Peces ahogándose en una pecera con el agua contaminada. Las notas de una canción que otros han escrito para nosotros. 
Asistimos atónitos a este carrusel de corrupción (de todo signo político) donde el mañana siempre termina superando al presente. Nunca terminamos de entender que no se pueden clasificar “moralmente” a los corruptos en función de la proximidad o distancia ideológica que mantengan con nosotros. Los corruptos no conocen más moral que el pillaje y el saqueo de las arcas publicas. La pasta, todo por la pasta. Cada día asistimos atónitos y estupefactos a algunos veredictos y mandamientos judiciales. Los mismos siguen dejando claro que primero están los intereses de los verdugos por encima del de las víctimas. Negar la politización de la Justica y la judicialización de la Política es como negar que el agua quita la sed. Cuando lo justo y la legal caminan por sendas diferentes la Democracia pierde su esencia de Estado de Derecho. Asistimos impertérritos a un programado derrumbe de la necesaria convivencia en la que se sustenta un Sistema Democrático. La separación de poderes democráticos que ampara (o debía amparar) nuestra Constitución se encuentra en horas muy bajas. El civismo ni está ni se le espera y en la actualidad campa a sus anchas el insulto más soez y la descalificación más grosera, ruin y cobarde contra el adversario. Siempre con la mentira y el bulo como compañeros de viaje. Nos dejan sin opciones de elegir libremente con quienes queremos compartir nuestra vida social. Se nos eligen amigos y enemigos y nos dicen donde debemos situar los limites de nuestra frontera existencial. No les interesa comprender que lo importante no es lo que pensamos o lo que decimos; sino lo que hacemos.
La terrible experiencia que la Sociedad sevillana ha padecido con la trágica muerte de Sandra Peña nos ha puesto frente al espejo de las realidades sociales. Si algo te enseña la experiencia es que los monstruos son atemporales. La maldad no tiene fronteras y existen monstruos de 70 años de edad como también los hay de 16. Hay que proteger a los menores pero: ¿Quién nos protege a nosotros de algunos de ellos.? 
Sandra Peña, esta pobre niña que estos días no se me va de mi mente, tenia 14 años de edad. Los mismos que mi nieta Lola cumplió hace unos días. A Sandra la acosaron de todas las formas posibles hasta llevarla al precipicio de la desesperación más absoluta. Decir que se quitó la vida es un eufemismo que tapa las vergüenzas de una Sociedad cobarde que siempre busca los atajos del “a mi que me registren”. Sus padres viendo la grave situación que estaba atravesando su hija fueron (hasta en dos ocasiones) al Colegio a mostrar su seria preocupación por el serio deterioro mental que mostraba. ¿Qué hicieron en el Colegio? ¿Se preocuparon de activar los protocolos antiacoso? El resultado fue que Sandra se quitó la vida y, posiblemente, también se la haya quitado a sus padres. Ahora toca eludir responsabilidades para que el paso del tiempo hago su trabajo de amnesia colectiva. La vida de esta familia ya nunca será la misma y ponernos en su lugar es lo mínimo que les debemos. Sandra Peña, nos deja sumidos en nuestras propias miserias de gente insolidaria que es incapaz de ver algo más allá de su ombligo.
Los padres denunciaron al Colegio por inacción y ya la Justicia ha emitido su veredicto. Se archiva la denuncia por no quedar demostrado que el Colegio no hiciera lo necesario para evitar el fatal y terrible desenlace. Dicen que hicieron lo que pudieron aunque, eso si, se reconoce que no se activaron los necesario protocolos antiacoso (¿para que sirven entonces estos cacareados y publicitados protocolos?) Otra cosa que ha llamado poderosamente la atención es la celeridad con que la Justicia resuelve algunas cuestiones judiciales y la tremenda lentitud con las que se acometen otras. ¿Existen dos varas de medir? Sinceramente no lo creo o al menos no debería creerlo. Es de esos tiempos extraños en que las aves migratorias vuelan por Portugal para no tener que volar sobre el suelo español. Y mientras, el gato sigue buscando su cascabel.