lunes, 7 de septiembre de 2026

Tiempo de Bienal. Tiempo de Flamenco. Tiempo de Sevilla.


“Un quejío se abrió paso por entre la penumbra de la noche y las paredes encaladas derramaron sus lágrimas de cal sobre los bordillos de las casa-puerta”

Empieza una nueva Bienal de Flamenco en Sevilla. Concretamente la numero XXIV (¡como pasa el tiempo!). Se van a desarrollar 20 estrenos absolutos en un periodo de tiempo que va desde el 9 de Septiembre al 3 de Octubre. Variados y polivalentes son los espacios escogidos. Se llenarán de sones y emociones flamencas el Espacio Turina, el Muelle de la Sal, la Iglesia de San Luis de los Franceses, la Plaza de la Real Maestranza, el Real Alcázar, la Real Fabrica de Artillería, el Teatro Alameda, el Teatro Central, el Teatro de la Maestranza y (¡por fin!) el Teatro Lope de Vega. Son espacios sabiamente escogidos donde el Flamenco en cualquiera de sus variantes podrá ser gozado y admirado en toda su plenitud artística y vivencial. El Flamenco siempre ha sido un Arte de grandes minorías y donde las masas las dejamos para “los calentitos” (eso que en la actualidad llaman “los churritos”). Después de muchos años de ardua tarea para colocar el Arte Jondo en la cúspide de la música de raíz, hoy el Flamenco es respetado y admirado en todos los confines de este maltratado planeta al que llaman Tierra. Los teatros del mundo se abren con los brazos abiertos pare recibir a los grandes y excelsos artistas que representan este Arte Universal parido y amamantado en Andalucía. Entiendo que esto no debe gustarle a aquellos que querían fosilizar eternamente el Flamenco convirtiéndolo en un eterno tratado de Arqueología. Hoy el Flamenco está más vivo que nunca y se mueve en una dinámica (a veces fallida y otras acertada como ocurre ante cualquier proceso artístico) donde se respeta al pasado (los ancestros) sin renunciar al futuro (la vanguardia).  
Llega otra Bienal de Flamenco que a la postre se nos representa como el mayor y mejor evento flamenco del mundo mundial. Estaría bien que “nuestro” Canal Sur llegara a acuerdos puntuales con la Bienal para retransmitir algunos espectáculos en directo. En la pasada Primavera se hizo con la Fiesta de los Toros. Se televisaron algunas de las más importantes corridas sevillanas de faralaes con un resultado de audiencia más que aceptable. Son muchas las personas que por sus circunstancias personales no pueden asistir a los distintos espectáculos de la Bienal. No se puede arrumbar a algunos seres humanos como si ya fueran muebles en desuso. Sevilla, esta Ciudad donde el Flamenco se hizo grande y eterno, volverá a llenarse de sones flamencos que nos emocionan y nos llenan de gozo los laberintos sentimentales. Se abre el tiempo de la Bienal que es lo mismo que decir que se abre el tiempo del Flamenco atado con lazos de sangre al eterno tiempo sevillano. La Ciudad atada de por vida a los soniquetes del alma esperando que se saquen las guitarras de las fundas. Arriba el telón de la Bienal de Sevilla.


jueves, 3 de septiembre de 2026

La Reina del Country


El pasado 25 de Agosto abandonó el Reino de los vivos (unos más que otros) la genial, única e irrepetible Dolly Parton. Tenia 80 años de edad y llevaba algún tiempo luchando contra una cruel enfermedad (vamos: peleando contra el cáncer). Como andaba aquellos días alejado de mis tareas cotidianas pensé en dejar pasar unos días antes de rendirle la pleitesía que tan grandiosa mujer se merece. No quería que en este modesto Blog no se hiciera referencia al fallecimiento de tan insigne artista y gran persona. Aquí, en este Blog, estamos plagados de recuerdos laudatorios hacia artistas de toda condición y que tanto significaron en nuestra cultural sentimental. Eso esta bien, recordar con cariño y gratitud a quienes proporcionaron a nuestras vidas grandes momentos de dulces placeres, hondas reflexiones y fuertes emociones. Sin ellos y sin ellas nuestras vidas estarían reducidas a una implacable Ley de Mercado donde todo es susceptible de comprarse y venderse (el contexto mercantilista que todo lo sustenta en clave de beneficios y plusvalías ). Quedamos siempre a la espera de que la Cultura y el Arte salgan al rescate de nuestras desnortadas existencias humanas. “Cuando nos han robado la ética que nos quiten también la estética” – (Makinavaja) . Vivimos en un duermevela con el sustento que nos proporciona cada día el cariño de nuestro reducido circulo afectivo y abrazados al poder sanador de nuestras queridas imágenes. Pasajeros de una nave que avanza imparable hacia un incierto destino que posiblemente más que final sea principio. 
Dolly Parton, la genial Dolly Parton, nos deja un legado musical de unas dimensiones gigantescas y un legado humano y vivencial verdaderamente admirable. Como artista fue grande, muy grande, como también lo fue como mujer y como persona. A lo largo de su vida compuso más de 3.000 canciones en sus 60 años de fecunda trayectoria artística. Ganó 11 Premio Grammy y gozó del respeto y la admiración de millones de seguidores. Mujer insobornable fue un ejemplo de libertad y rebeldía ante cualquier intento de paliar su empoderamiento de mujer y de persona libre. ¡Era mucha Dolly esta Dolly Parton!
 Siempre comprometida con los más desfavorecidos empleó tiempo y dinero en abanderar aquellas causas (por desgracia cada días más numerosas) donde la ignominia y los abusos caminan a sus anchas por los senderos de la vida. Más que un icono mundial (que también lo fue) era un ejemplo de perseverancia, talento y derroche solidario. Se va y nos deja un hueco estelar difícil, muy difícil, de rellenar. Su canción “Jolene” se nos representa como una de las mejores y más escuchadas canciones contemporáneas. Nunca la dejaremos de escuchar pues ya forma parte indisoluble de nuestras vidas. No cesa este largo goteo mortuorio que no para de caer sobre nuestras cansadas almas de viejos rockeros. Toca aguantar con los velas al viento de poniente.


lunes, 31 de agosto de 2026

Buscadores de sombras y verdades


“El ignorante deja de serlo cuando asume su ignorancia y trata de poner remedio para paliarla”

Definitivamente ya nada es lo que era. Ni el verano. Ni la vida. Ni, evidentemente, nosotros mismos. Veranos de antaño donde los medios informativos crearon aquello que se conocía como “las serpientes del verano”. Era una forma de rellenar las páginas de los periódicos ante la falta de noticias de cierto interés. Esto ya pasó a mejor vida pues si hacemos balance de los acontecimientos acaecidos este verano el volumen de noticias (unas malas, otras muy malas y algunas trágicas) ha sido absolutamente demoledor. Terremotos que se ceban de manera inmisericorde con los más pobres (pobreza y tragedia siempre fueron compañeras inseparables de viaje). Incendios de una voracidad insaciable que arruina la vida de miles de personas y que destruye enormes espacios forestales donde la Naturaleza trata de sobrevivir (por ella y sobre todo por los seres humanos). La supina ignorancia programada donde al negar el Cambio Climático también niegan las posibles soluciones para garantizar el futuro de nuestros hijos y nietos. Invasiones migratorias donde se toman pacíficamente ciudades que, por su ubicación, ya tienen las costuras sociales a punto de estallar. Nuestros políticos no tienen ninguna intención de denunciar el verdadero origen y centro de gravedad de este “desembarco” humano. Llevarse bien con los vecinos es cosa sana; arrastrarse ante ellos ya es otra cuestión. Lo políticamente correcto marcando sus pautas de sometimiento a las mentiras programadas. Si algo hemos aprendido es que (sin caer en el pesimismo) todo es manifiestamente empeorable. Vivimos con el corazón en un puño. 
Buscadores de sombras en una Ciudad que nos muestra unas calles incendiadas por el sol y abiertas en canal. Un tiempo para la Sevilla oculta que guarda el frescor eterno de los tiempos en los zaguanes de las casas señoriales. En el recogimiento de las Capillas sacramentales con sus velas siempre encendidas que alimentan la introspección de la Fe verdadera. En el interior de los Conventos de clausura donde el tiempo fragmentado en momentos y minutos siempre están librando su particular batalla. En la nostalgia de los perdidos Cines de Verano con su manto de estrellas; su intenso olor a Dama de Noche y todas las ilusiones pendientes de estrenarse ante el Pórtico de la vida. Románticos empedernidos disfrazados de buscadores de verdades en un época donde reinan a sus anchas las mentiras disfrazadas de “relatos”. Se empieza a marchar otro Verano de nuestras vidas. Siempre nos quedará esa “penúltima” cerveza para brindar con los pocos amigos que nos van quedando y por los muchos que ya se fueron. Vuelve Septiembre con su traje color de membrillo y todo, absolutamente todo, volverá a renacer a través de esto que suelen llamar la vida cotidiana. El tintineo de las campanillas de los Conventos son los soniquetes del alma sevillana donde siempre se unen los presentes con los ausentes. Vivir para ver y ver para vivir. Buscadores de sombras y de verdades navegando por el Rio Guadalquivir. La vida sevillana dando vueltas en el carrusel de la existencia humana. El caleidoscopio de los tiempos que devora las hojas de los almanaques.