lunes, 28 de septiembre de 2026

Los lunes de San Nicolás


Siempre se me representa como una necesidad existencial recorrer cada lunes el camino que me lleva a San Nicolás de Bari y, por ende, también al encuentro de las imágenes que configuraron el tronco sentimental-espiritual de mi familia. Empezar el lunes tomando café apoyado en el mostrador exterior de la Confitería la Campana. Desde allí y levantando la vista se muestra omnipresente el escudo del Betis. El mismo que nos recuerda que en 1935 fuimos Campeones de Liga. Después avanzar con paso lento pero firme por Sierpes, Chicarreros, Álvarez Quintero, Chapineros, Pajaritos, Bamberg, Abades, Mármoles y Plaza de Ramón Ybarra. Allí ya se nos aparece, siempre misteriosa y melancólica, la puerta trasera de San Nicolás. Abierta de par de par desprende un olor característico donde se mezclan con el paso del tiempo las Casas Señoriales y los Corrales de Vecino. Olor a trasiegos de antigua Judería y a dulces celestiales de convento. Puede que la Iglesia de San Nicolás sea la única del mundo donde hace calor hasta en Febrero. Antes de mostrar mis respetos a las imágenes de mi vida me gusta pararme un momento en la pila bautismal donde nos bautizaron a los tres descendientes de la Familia Franco-Pelayo (me produce una cierta desazón que hoy este mágico sitio esté acondicionado como un trastero). Allí empezó todo y allí también acabará. Los vaivenes de la vida y sus circunstancias acompasados por entre los bancos de San Nicolás. 

Después en la capilla me agarro con fuerza a alguno de los barrotes dorados para pedir salud y bienestar para mi gente y a mí (virgencita) que de momento me deje como estoy. En la parte derecha (vista desde fuera) se encuentra el Cristo del Subterráneo (también llamado de la Sangre) antiquísimo ejemplo espiritual y profundo de las más remotas advocaciones. Posiblemente estemos ante el Cristo más antiguo de Andalucía (creo que sería conveniente situarlo en un sitio más visible y que estuviera cercano a los devotos). Tiempos tenebrosos aquellos con el chisporroteo de las hogueras y las espadas manchadas de sangre. Encima de este crucificado está situado un cuadro, obra de Juan de Espinal, datado sobre 1750 que representa a “San Carlos Borromeo dando la comunión a los apestados de Milán”. En la parte izquierda un cuadro con la Virgen de Guadalupe se nos muestra dotado de una gran belleza pictórica y con un alto contenido costumbrista-religioso. Su iconografía es única y de una gran fuerza cromática. Tras los barrotes dorados se encuentran el Señor de la Salud, la Virgen de la Candelaria y un San Juan que siempre nos da muestra de que quien tiene un buen amigo tiene un gran tesoro. Allí siempre se me acumula un universo de sensaciones difíciles de explicar que me hacen interiorizar de manera fidedigna lo que fui, lo que soy y lo que seré. El centro neurálgico de mi existencia . Conseguir que los ausentes nunca lo sean del todo.

 Ya en el exterior la ultima parada la hago en el Bar Candelaria donde me esperan dos entrañables amigos candelarios. Fali e Ignacio se me representan como de lo mejorcito entre aquellos que suelen deambular por el mágico entorno de la Judería. Buena gente en clave machadiana que van sembrando las mejores semillas candelarias por entre los senderos y barbechos de la Vieja Híspalis. Soñadores sevillanos rememorando los paraísos de la infancia. Entre el murmullo conventual que une los rezos de maitines y el tintinear de las campanillas. Epicentro de la Judería sevillana siempre en duermevela. 

Soñando con que los pájaros de la Plaza de la Alfalfa nos llevan en volandas hacia los confines aromáticos de los Jardines de Murillo. Candelarios errantes por los cambiantes caminos de la vida donde se confunden las rosas con las espinas. Niños del ayer que se resisten a soltar de sus manos las guitas de los trompos. Añorando las pelotas de trapo; las bolsas de caramelos de Mauri; las melojas de “La Gloria”; los “calentitos” de la Cabeza del Rey Don Pedro y los cartuchos de “pedacitos” de la Puerta de la Carne. El pasado y el presente unidos por una túnica blanca con aromas de Martes Santo. La panificadora “La Modelo” dejando en el aire un aroma de panes recién traídos de Alcalá de los Panaderos. Antiguos niños que se calzaban sandalias del Sanatorio de la Goma y que hoy ya saben : “Que es un soplo la vida / Que veinte años no es nada / Que febril la mirada / Errante en las sombras, te busca y te nombra” .

Vivimos siempre con la mirada puesta en el horizonte con la firme Esperanza de encontrarnos a Dios en la última playa. Un día ya solo seremos sombras que en las noches estrelladas de los días primaverales se proyectarán sobre las casas de la Calle Vírgenes. Los azulejos del Señor y la Virgen en la puerta de San Nicolás son fieles testigos de nuestra indesmayable Fe candelaria. También de nuestro permanente afán de rendirles pleitesía hasta nuestro último aliento. Intentamos ser mejores pero valga en nuestro descargo que algunos se empeñaron en no dejarnos serlo. No existe rueda sin palo ni tampoco día sin noche. Azul y plata es nuestro destino y hacia él caminamos contra viento y marea. Las lagrimas de cera que siempre dejamos derramadas por los adoquines de la calle San José. Pasa radiante la Virgen de la Candelaria por la Plaza de la Contratación y nosotros con cita notarial para firmar nuestro contrato vitalicio con Ella. El dardo de una saeta que por Santa María la Blanca nos atraviesa el alma y nos deja indefensos ante la nostalgia. Preparando el relevo que un día tomarán nuestros hijos. 



sábado, 26 de septiembre de 2026

Mari Carmen



En términos sentimentales existía para los de mi Generación una Mari Carmen inmortal que se encontraba anclada en una canción inmortal del Dúo Dinámico. Canciones bucólicas se si quiere pero que en aquella época donde las sombras siempre eclipsaban a las luces representaban un halo de luz que nos hacía soñar despiertos. A partir de la semana pasada y en función de unos acontecimientos ruines y mezquinos aparece otra Mari Carmen que posiblemente también pasará a la Historia. Es una señora de 87 años de edad a la que un “Fondo buitre” ha desalojado de su casa en aras de la más cruel e inhumana especulación. Llevaba en esta vivienda desde las 17 años de edad y ya eran 70 años los que pagando religiosamente su alquiler residía en la que, por legitimo derecho, debía considerarse su casa. Convendría no llamarse a engaños: existen los “Fondos buitre” porque también existen políticos que los crearon, los apoyan y se benefician del botín conseguido. Son miles los desahucios que se producen en España para que los carroñeros puedan utilizar estas viviendas con fines más espurios y lucrativos. Ver salir en camilla a esta mujer abandonando por la fuerza su casa son de esas imágenes que nunca se olvidan. Un ejemplo de que más vale una imagen que mil palabras. 
Una vez comprobado el enorme revuelo social provocado por esta tropelía los autores materiales empiezan a retroceder procediendo a “lavar su imagen” y utilizan el manido “yo no he sido, a mí que me registren”. Este país de manera endémica siempre tuvo que soportar el que lo Legal y lo Justo caminaran por caminos muy divergentes. La Justicia ha conseguido algo que se nos antojaba imposible: superar en descredito a la Clase Política. Que conste que no era una tarea nada fácil. Cada día nos lo ponen más difícil a aquellos que -puede que ingenuamente- creemos que la Izquierda (democrática, la otra no me interesa en absoluto) debe, o debía, dar prioridad a las necesidades más acuciantes. ¿A punto de terminar la Segunda Legislatura de un Gobierno Progresista todavía no se ha podido encauzar el tremendo problema de la vivienda? ¿Alguien se cree que las Comunidades gobernadas por el PP van a colaborar en este grave y serio problema? ¿Hasta donde puede llegar los niveles de ingenuidad de la gente? Sinceramente, ser viejo y socialista es cada día una ardua pelea contra los molinos que mueven los vientos de la estupidez y la sinrazón. Que cada Partido priorice “sus intereses” puede estar bien (sobre todo para ellos) pero, aunque sea de tarde en tarde, convendría atender las continuas demandas sociales de los ciudadanos. Actualmente Mari Carmen sigue ingresada en un Hospital madrileño. España se mueve entre dos grandes incógnitas: donde mandarán a Mari Carmen y la procedencia y el valor de las “joyas” de Zapatero. Puro esperpento español: lo trágico y lo cómico unidos en los compases de la vida. El daño que le han causado a Mari Carmen ya es irreversible y ya no valen propósitos de enmienda ni falsos cargos de conciencia. Ni dándole ya una parcela en el ATICO (esa es otra) se puede eliminar el daño ocasionado a este mujer. El Dúo Dinámico cantaba: “Es Mari Carmen dijeron todos……”. Es verdad, todos dijimos que era Mari Carmen quien salía en una camilla expulsada de su casa. Aunque algunos querrían borrar este lamentable episodio ya es completamente inútil. Mari Carmen ya forma parte de nuestra Historia.  


jueves, 24 de septiembre de 2026

Espejo, espejito mágico



“El espejo en que te mira
te dice como tú ere
pero nunca te dirá
los pensamientos que tiene” 
 (Soleá de Camarón de la Isla)  

El espejo de mi cuarto de baño lleva no menos de cuarenta años acompañándome cada mañana. A una hora tempranera uno “está” en el cuarto de baño y en el resto del día lo que hacemos es un trasiego intermitente. La importante es la primera incursión del día. Entre el espejo y nosotros existe una desigualdad manifiesta. Él espejo sigue siendo el mismo (con algunos desgastes en los perfiles) mientras que uno cada día va avanzando hacia un inevitable deterioro físico. Al primero que saludas recién levantado es al espejo del cuarto de baño y este se encarga sin cortapisas de reflejar en tu rostro como has pasado la noche. Este espejo ha visto con el transcurrir de los días como mis hijas pasaban de niñas a mujeres. Me han visto envejecer mostrándome, no sin cierta satisfacción, que el paso de los años no me ha tratado tan mal. Es cierto que al tener contigo un trato diario te considera como de la familia y te trata con cierta benevolencia. Intenta no distraerte mientras te afeitas para no terminar con un corte inoportuno en la cara. Por motivos obvios el verano le sienta peor al espejo que el invierno. En el invierno sales de la ducha y tras secarte te enfundas en el albornoz y esto, unido al vaho, impide que el espejo te refleje con toda su crudeza. Te libras por poco pero te libras. El verano ya resulta más transparente y demoledor. Te afeitas en calzoncillos y ya observas que tu antaño “cuerpo serrano” va perdiendo fuelle y cada día es menos cuerpo y también menos serrano. Tu silueta reflejada sin ambages. Gajes del oficio de….vivir.
Recuerdo que cuando “mi cueva” la habitaba mi Libro de Familia al completo había que saber gestionar el uso mañanero del cuarto de baño. Todas se levantaban con prisas de agenda (horarios) y yo solucionaba parte de este problema madrugando para ser el primero. Lo importante era no frenar el recorrido cuarto-bañero de los demás. El Cine y la Literatura están llenos de secuencias o capítulos donde el espejo (los espejos) tienen un papel predominante. Todos los protagonistas utilizan el espejo para mostrarnos sus distintos estados de animo. Nos muestra lo que nos acecha y también lo que acechamos nosotros. Si asumimos que hasta el alma tiene espejo estamos asumiendo que ni lo físico ni lo espiritual se libran de los reflejos que dimana de los espejos. Los cristaleros se cuidan de montar los espejos de las formas más diversas y ambivalentes. Decían los antiguos que un espejo roto solía traer mala suerte y había que retirarlo lo antes posible. Mi padre nunca se miraba en el espejo. Se peinaba a tanteo y se afeitaba con una maquinilla eléctrica. Lo cantaba Serrat en su inmortal canción “Mi Niñez” : - Mi madre crió canas / Pespunteando pijamas / MI padre se hizo viejo / Sin verse en el espejo……   
El espejo, los espejos, marcando sus pautas de reflejos cotidianos. La vida enmarcada en un cristal que nos dice lo que ve de verdad y no lo que nosotros quisiéramos que viera. Esta Ciudad de nuestros amores y desvelos es una ciudad de espejos y luces. Los escaparates de los comercios del Centro reflejan el distraído y continuo pasar de la gente; el reflejo de las bombillas que anuncian las Fiestas Navideños y el colmo de la belleza sevillana reflejada en un Paso de Palio. Sevilla siempre se miró en los espejos del río.
Todo, absolutamente todo, queda reflejado en el mágico mundo de los espejos. Los reflejos del alma y el cuerpo como testigos fieles e inapelables de nuestra andadura por los senderos de la Vieja Híspalis. La primera vez que un niño se mira en un espejo primero muestra cara de asombro y luego se ríe. Llega un momento en que los espejos duermen en pequeños formatos el sueño de los justos en los bolsos de las mujeres. Acicalarse un poquito le llaman a eso. Espejo que nos lleva en volandas por entre las luces y las sombras. Un transparente testimonio de nuestro paso por la Tierra. Existe un momento para todo y también para mirarse en el espejo. Espejo, espejito mágico.