lunes, 19 de octubre de 2026

Isabel Allende



Se puede decir que en la concesión del Premio Planeta 2026 se ha vuelto a transitar por el sendero de la Buena Literatura: se lo han concedido a la escritora chilena Isabel Allende. Se corrige una deriva errática y oportunista donde más que premiar la calidad literaria del premiado/a se valoraba su proyección mediática. Premiar en definitiva al personaje antes que al novelista. La sempiterna teoría de que dinero llama a dinero. Quede claro que cualquiera tiene derecho a escribir lo que estime oportuno y presentarlo a cuantos premios considere necesario. La responsabilidad es del que premia y nunca del premiado. Repasar la cronología de los premiados con el Planeta produce una cierta sensación de vértigo literario. Grandísimos escritores y escritoras figuran entre los premiados/as. Desde el primer Planeta en 1952 (“En la noche no hay caminos” de Juan José Mira) hasta el último de 2026 (“La hora antes del alba” de Isabel Allende) el Planeta, contra viento y marea, se ha podido mantener a lo largo de los ya muchos años transcurridos. En sus comienzos siempre bajo el patronazgo y la tutela financiera de un sevillano que nació en El Pedroso y que se llamaba José Manuel Lara Hernández (imprescindible la ingente y fructífera tarea de su hijo José Manuel Lara Bosch). Indudablemente el mayor atractivo que reúne este Premio es la cuantiosa cantidad de dinero que se le entrega al premiado (actualmente un millón de euros) pero sería injusto escribir que ese sea su único incentivo. Se garantiza una distribución mayoritaria en todos los países de habla hispana y con una operación de marketing realmente extraordinaria. ¿A que escritor o escritora no le gusta ver sus libros expuestos y vendidos en todas las Librerías del país? Ya queda obsoleta la teoría de que en Literatura los buenos libros son aquellos que se venden muy poco pero que son ensalzados por algunos críticos. Actualmente existen grandes escritores cuyas obras son esperadas con muchísimo interés por sus cientos de miles de seguidores. Calidad y cantidad no necesariamente tienen que ser conceptos divergentes. Solo existen dos clases de Literatura: la buena y la mala. Y esa clasificación solo la pueden hacer los buenos lectores. Lo importante es que la lectura de un libro te proporcione ingredientes que te ayuden a seguir creciendo como ser humano. Emocionar desde las hojas de papel.  
Isabel Angélica Allende Llona (Lima–2 agosto-1942) es conocida en la Literatura Universal como Isabel Allende. Una escritora portentosa y una mujer con un compromiso indesmayable frente a todo tipo de dictaduras y con un apoyo incondicional hacia las buenas y perseguidas causas. Firme en sus principios en una época donde todo se traduce enmarcado en “lo políticamente correcto” y enmarañado por las mentiras espurias de eso que ahora llaman “el relato”. Isabel Allende ha vendido más de 73 millones de libros y ha sido traducida en 42 idiomas. De hecho se nos configura como la escritora más leída del mundo en lengua española. Sobrina del Presidente chileno Salvador Allende que era primo hermano de su padre. Su novela premiada con el Planeta (“La hora antes del alba”) según nos dice Isabel Allende es una continuación de su inmortal novela “La casa de los espíritus”. Mi hija Margarita tiene a Isabel Allende como su escritora de cabecera. En su librería abundan los libros de la chilena. Todos bien ordenados y todos serenamente leídos. La lectura como productiva fuente de vida.


miércoles, 14 de octubre de 2026

El vértigo del folio en blanco


El confinamiento, el duro confinamiento del COVID, me dejó algunas secuelas en los periodos nocturnos del sueño. Ya la noche se me fragmenta en dos partes con un margen de muy pocas horas. Lo de “dormir del tirón” ya se ha quedado guardado en el arcón de las cosas perdidas para siempre. El “dormir como un tronco” ya hoy se traduce en “dormir como una rama”. Cosas veredes amigo Sancho.  
Algunas noches aprovecho estos preámbulos nocturnos para sentarme un rato frente al ordenador. A esa hora de la madrugada es cuando más vienen a visitarme las musas. Activo el ordenador y en el silencio profundo de la noche me enfrento al vértigo del folio (pantalla) en blanco. Siempre me bullen en la cabeza algunas ideas que he ido tomando de aquí y de allá. Todo sin perder la perspectiva de cual fue el origen de este modesto Blog. Un espacio de encuentro entre amigos de sentires sevillanos, sociales y culturales. El fundamento de este Blog tiene tres basamentos fundamentales: el Arte, la Cultura y la ciudad de Sevilla. Esto no es óbice para que nos hagamos eco de todo (o casi todo) de cuanto nos rodea. También hemos escrito de la inmensa calidad sonora del gran Sinatra; de las grandes dotes interpretativas de Paul Newman; del talento literario de William Faulkner o del “Realismo mágico” de Gabriel García Márquez; de la Poesía eterna de Luis Cernuda o de don Antonio Machado o del compromiso social de Diamantino García. Todo tiene su sitio y encuadrar la vida en una única senda es una supina estupidez.  
Actualmente y debido a la ola reaccionaria que planea sobre nuestras cabezas nos está cayendo la mundial. Nunca ha sido mi intención politizar en exceso este Blog ni convertirme en un testaferro de la actualidad. Doctores a cientos tiene el universo mediático como para ejercer como un nuevo usurpador de la verdad. Me cuesta escribir sobre temas del presente y me encuentro más cómodo abordando temas atemporales. Que lo consiga ya es “harina de otro costal”. Definitivamente la barbarie, esta barbarie programada, ha llegado para quedarse. Los últimos acontecimientos y el estar ya inmersos en este lodazal de insultos, mentiras, descalificaciones y amenazas no hacen más que constatar que la Democracia española se encuentra en horas muy bajas. Comprobar perplejo a gente joven, muy joven, como insultaban y amenazaban a las personas acampadas en la Puerta del Sol madrileña resulta, para cualquier persona medianamente sensata, motivo de honda preocupación. Utilizaban toda la parafernalia fascista mostrando insignias y formas dictatoriales para enfrentarse a los allí acampados. Que gente tan joven estén inmersas en esta espiral de odio debía movernos a una severa reflexión. No tienen ni puñetera idea de lo que dicen representar. Es una mezcla perversa donde se funden analfabetismo y fanatismo. Responden al lavado de cerebros al que está siendo sometido un amplio segmento de nuestra juventud. Son monigotes movidos por los hilos de los que suelen pescar en ríos revueltos. Desde una falsa visión grupal se les insufla que lo que están haciendo es una manera sublime de ser un buen patriota. Los acampados dejaron muy claro desde el principio que estaban allí para reclamar un derecho constitucional como es el de la vivienda. Saben quienes son los responsables de esta situación: Gobierno Central, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Que cada palo aguante su vela que siempre será mejor que dar palos a diestro y siniestro.  
Cuando ya al adversario lo consideramos un enemigo ancestral y al que es preciso derribar utilizando todas las armas posibles (legales o ilegales, decentes o indecentes, verdaderas o falsas. Todo vale con tal de llegar al Poder) podemos afirmar, sin caer en el catastrofismo, que la Democracia en este sufrido y variopinto país corre un serio peligro.   
Según todas las encuestas el próximo Gobierno estará formado por una coalición entre PP y VOX, la pregunta que surge es: ¿Alguien se cree de verdad que España se convertirá de la noche a la mañana en una “balsa de aceite” y desaparecerá de un plumazo la crispación? ¿A que niveles de ingenuidad se puede llegar para creerse que Gabriel Rufián iba a priorizar los intereses de la clase trabajadora española por encima de los intereses del independentismo catalán? ¿Conocerán mis nietos que la Izquierda de la Izquierda termine algún día el sempiterno debate que se mueve de manera circular entre la reunificación y la deconstrucción? ¿Cómo se puede explicar que un ciudadano ponga el despertador un festivo (12 de Octubre) a las 6 de la mañana para irse temprano al Paseo de la Castellana y así ocupar un buen sitio donde poder insultar al Presidente del Gobierno? ¿Como se puede explicar que las altas Instancias Judiciales ninguneen el Derecho al voto de miles de españoles generando ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda? En fin muchas preguntas y muy pocas respuestas. Por aquí seguiremos mientras el cuerpo aguante y la mente responda. Eso si, siempre contando con la inestimable ayuda y la colaboración de Salva Gavira, mi imprescindible CEO (en versión popular: San Salvador de la Cruzcampo). El vértigo del folio en blanco. 


lunes, 12 de octubre de 2026

Sin entrar en detalles


Cuando callejeando te encuentras a un amigo o conocido inevitablemente siempre empiezas el saludo hablando de la salud. Le preguntas que tal está y ahí te encuentras dos variaciones en “Fa mayor”. Unos te dicen que se encuentran bien pero, eso si, sin entrar en detalles. Concisos y austeros como Dios manda. Cosa que es de agradecer. Los otros ya te sueltan todo su amplio repertorio clínico con todo lujo de datos. Comentan: “Bien, estoy bien. La semana que viene tengo que ir a San Lázaro a que me revisen el clavo que me pusieron en la rodilla. La semana pasada me han mandado una mascarilla para la apnea del sueño. Todavía tengo pendiente la cita para la operación de cataratas. Encima estoy a la espera de que me llamen para verme la próstata que me trae por la calle de la Amargura”. Esto sirve de epilogo para el prólogo que era: “Bien, estoy bien”. La cosa empeora cuando a continuación te dice: Oye, ¿tu te enteraste que se murió Manolo el fontanero? No, no lo sabia pero por si acaso es conveniente que no cierre la caja de herramientas por si allí arriba te sale alguna nueva ”gotera”. Al final cuando nos despedimos va y me dice : “Loco, loco estoy ya por poder sacarme mi Papeleta de Sitio”. Eso esta bien que cojo…, con goteras pero sin perder la ilusión y el optimismo. Nadie dijo nunca que el ejercicio de vivir fuera fácil. Los achaques nuestros de cada día. Solo se libran de los achaques los que se quedaron en el camino. 
Luis es un vecino de mi calle y al que sin ningún tipo de reservas puedo considerar también un buen amigo. Oriundo de San Bernardo; antiguo tapicero de manos primorosas; sevillista de pro con alma nervionense y de los que siempre están dispuesto a alegrarte el día. Los dos tenemos en común haber nacido el mismo día y el mismo mes pero, eso si, con un año de diferencia a mi favor. Siempre saca a pasear a su perro dos veces al día, salvo en el confinamiento que tenía al pobre animal hasta los huevos de calle. Se hizo famoso un latiguillo en aquellas fechas por mi entorno y era que cuando un vecino o vecina descorría los visillos para ver el exterior decía: “Mira ahí va el Luis con el perro”. Lo cierto es que este año ha sido muy nefasto para su salud y gracias a los médicos y a las plegarias a su Cristo de la Salud y a su Virgen del Refugio (sus grandes devociones sevillanas) nadie ha tenido que lamentar que el perro se quede sin paseante. 
 Luis ya hace más de un mes que ha reanudado sus paseos dejando atrás un largo calvario de operaciones en su aparato digestivo (siete han sido las intervenciones quirúrgicas). Cuando le dieron de alta en el Hospital fui a verlo a su casa y allí estaba el bueno de Luis sentado en el sofá como un torero después de haber sufrido una grave cornada. Sinceramente, al preguntarle como estaba me dio una “masterclass” sobre el funcionamiento del aparato digestivo. Me explicó su proceso de restauración digestiva. El colon me dijo que se lo habían acortado. Procedieron a una nueva configuración del intestino grueso y el delgado sin saber ya a ciencia cierta cual era uno y cual era otro. El esófago se lo habían trasteado y más que transportar el bolo alimenticio desde la garganta hasta el estomago se lo mandaban por Amazon. Es como si le hubieran hackeado el aparato digestivo. Aquí lo importante no era que las cosas estuvieran fuera de su sitio sino que todo funcionara adecuadamente. 
Todo esto me lo contaba con absoluta normalidad prescindiendo de cualquier atisbo de preocupación. Buen final igual a buen recorrido. Bien está lo que bien acaba y a otra cosa mariposa. La situación que se dio en casa de Luis aquel día se me representa como algo completamente surrealista. Me contaba las intervenciones con todo lujo de detalles riéndose a mandíbula batiente mientras que conseguía contagiarme con su risa. Su mujer (perdón, su pareja) se tronchaba en la cocina mientras nos preparaba café. Me dijo Luis: “Juanlu, cuando cuento esto no se si me estoy refiriendo a mi aparato digestivo o a la instalación de mi cuarto de baño”. Siempre he sido consciente de que estas cosas solo pasan en Sevilla. Darle un capotazo al toro de la tragedia para que pase de largo. 
 Lo verdaderamente importante es que Luis está bien y que ojala sean todavía algunos años más los que lo veamos paseando a su perro. Verlo cada mañana detrás de la correa es un signo inequívoco de absoluta normalidad callejera. Pasa Luis con su perro y la gente ya sabe que también está pasando la vida. Cuando te lo encuentras y lo saludas ya sabes que lo último que tienes que hacer es preguntarle por la salud. Tenemos que evitar que entre en detalles de un grave problema de salud que él ya tiene superado. Las pasó canutas y hoy es un superviviente que siempre sueña con pisar el Puente de su Barrio.