sábado, 26 de septiembre de 2026

Mari Carmen



En términos sentimentales existía para los de mi Generación una Mari Carmen inmortal que se encontraba anclada en una canción inmortal del Dúo Dinámico. Canciones bucólicas se si quiere pero que en aquella época donde las sombras siempre eclipsaban a las luces representaban un halo de luz que nos hacía soñar despiertos. A partir de la semana pasada y en función de unos acontecimientos ruines y mezquinos aparece otra Mari Carmen que posiblemente también pasará a la Historia. Es una señora de 87 años de edad a la que un “Fondo buitre” ha desalojado de su casa en aras de la más cruel e inhumana especulación. Llevaba en esta vivienda desde las 17 años de edad y ya eran 70 años los que pagando religiosamente su alquiler residía en la que, por legitimo derecho, debía considerarse su casa. Convendría no llamarse a engaños: existen los “Fondos buitre” porque también existen políticos que los crearon, los apoyan y se benefician del botín conseguido. Son miles los desahucios que se producen en España para que los carroñeros puedan utilizar estas viviendas con fines más espurios y lucrativos. Ver salir en camilla a esta mujer abandonando por la fuerza su casa son de esas imágenes que nunca se olvidan. Un ejemplo de que más vale una imagen que mil palabras. 
Una vez comprobado el enorme revuelo social provocado por esta tropelía los autores materiales empiezan a retroceder procediendo a “lavar su imagen” y utilizan el manido “yo no he sido, a mí que me registren”. Este país de manera endémica siempre tuvo que soportar el que lo Legal y lo Justo caminaran por caminos muy divergentes. La Justicia ha conseguido algo que se nos antojaba imposible: superar en descredito a la Clase Política. Que conste que no era una tarea nada fácil. Cada día nos lo ponen más difícil a aquellos que -puede que ingenuamente- creemos que la Izquierda (democrática, la otra no me interesa en absoluto) debe, o debía, dar prioridad a las necesidades más acuciantes. ¿A punto de terminar la Segunda Legislatura de un Gobierno Progresista todavía no se ha podido encauzar el tremendo problema de la vivienda? ¿Alguien se cree que las Comunidades gobernadas por el PP van a colaborar en este grave y serio problema? ¿Hasta donde puede llegar los niveles de ingenuidad de la gente? Sinceramente, ser viejo y socialista es cada día una ardua pelea contra los molinos que mueven los vientos de la estupidez y la sinrazón. Que cada Partido priorice “sus intereses” puede estar bien (sobre todo para ellos) pero, aunque sea de tarde en tarde, convendría atender las continuas demandas sociales de los ciudadanos. Actualmente Mari Carmen sigue ingresada en un Hospital madrileño. España se mueve entre dos grandes incógnitas: donde mandarán a Mari Carmen y la procedencia y el valor de las “joyas” de Zapatero. Puro esperpento español: lo trágico y lo cómico unidos en los compases de la vida. El daño que le han causado a Mari Carmen ya es irreversible y ya no valen propósitos de enmienda ni falsos cargos de conciencia. Ni dándole ya una parcela en el ATICO (esa es otra) se puede eliminar el daño ocasionado a este mujer. El Dúo Dinámico cantaba: “Es Mari Carmen dijeron todos……”. Es verdad, todos dijimos que era Mari Carmen quien salía en una camilla expulsada de su casa. Aunque algunos querrían borrar este lamentable episodio ya es completamente inútil. Mari Carmen ya forma parte de nuestra Historia.  


jueves, 24 de septiembre de 2026

Espejo, espejito mágico



“El espejo en que te mira
te dice como tú ere
pero nunca te dirá
los pensamientos que tiene” 
 (Soleá de Camarón de la Isla)  

El espejo de mi cuarto de baño lleva no menos de cuarenta años acompañándome cada mañana. A una hora tempranera uno “está” en el cuarto de baño y en el resto del día lo que hacemos es un trasiego intermitente. La importante es la primera incursión del día. Entre el espejo y nosotros existe una desigualdad manifiesta. Él espejo sigue siendo el mismo (con algunos desgastes en los perfiles) mientras que uno cada día va avanzando hacia un inevitable deterioro físico. Al primero que saludas recién levantado es al espejo del cuarto de baño y este se encarga sin cortapisas de reflejar en tu rostro como has pasado la noche. Este espejo ha visto con el transcurrir de los días como mis hijas pasaban de niñas a mujeres. Me han visto envejecer mostrándome, no sin cierta satisfacción, que el paso de los años no me ha tratado tan mal. Es cierto que al tener contigo un trato diario te considera como de la familia y te trata con cierta benevolencia. Intenta no distraerte mientras te afeitas para no terminar con un corte inoportuno en la cara. Por motivos obvios el verano le sienta peor al espejo que el invierno. En el invierno sales de la ducha y tras secarte te enfundas en el albornoz y esto, unido al vaho, impide que el espejo te refleje con toda su crudeza. Te libras por poco pero te libras. El verano ya resulta más transparente y demoledor. Te afeitas en calzoncillos y ya observas que tu antaño “cuerpo serrano” va perdiendo fuelle y cada día es menos cuerpo y también menos serrano. Tu silueta reflejada sin ambages. Gajes del oficio de….vivir.
Recuerdo que cuando “mi cueva” la habitaba mi Libro de Familia al completo había que saber gestionar el uso mañanero del cuarto de baño. Todas se levantaban con prisas de agenda (horarios) y yo solucionaba parte de este problema madrugando para ser el primero. Lo importante era no frenar el recorrido cuarto-bañero de los demás. El Cine y la Literatura están llenos de secuencias o capítulos donde el espejo (los espejos) tienen un papel predominante. Todos los protagonistas utilizan el espejo para mostrarnos sus distintos estados de animo. Nos muestra lo que nos acecha y también lo que acechamos nosotros. Si asumimos que hasta el alma tiene espejo estamos asumiendo que ni lo físico ni lo espiritual se libran de los reflejos que dimana de los espejos. Los cristaleros se cuidan de montar los espejos de las formas más diversas y ambivalentes. Decían los antiguos que un espejo roto solía traer mala suerte y había que retirarlo lo antes posible. Mi padre nunca se miraba en el espejo. Se peinaba a tanteo y se afeitaba con una maquinilla eléctrica. Lo cantaba Serrat en su inmortal canción “Mi Niñez” : - Mi madre crió canas / Pespunteando pijamas / MI padre se hizo viejo / Sin verse en el espejo……   
El espejo, los espejos, marcando sus pautas de reflejos cotidianos. La vida enmarcada en un cristal que nos dice lo que ve de verdad y no lo que nosotros quisiéramos que viera. Esta Ciudad de nuestros amores y desvelos es una ciudad de espejos y luces. Los escaparates de los comercios del Centro reflejan el distraído y continuo pasar de la gente; el reflejo de las bombillas que anuncian las Fiestas Navideños y el colmo de la belleza sevillana reflejada en un Paso de Palio. Sevilla siempre se miró en los espejos del río.
Todo, absolutamente todo, queda reflejado en el mágico mundo de los espejos. Los reflejos del alma y el cuerpo como testigos fieles e inapelables de nuestra andadura por los senderos de la Vieja Híspalis. La primera vez que un niño se mira en un espejo primero muestra cara de asombro y luego se ríe. Llega un momento en que los espejos duermen en pequeños formatos el sueño de los justos en los bolsos de las mujeres. Acicalarse un poquito le llaman a eso. Espejo que nos lleva en volandas por entre las luces y las sombras. Un transparente testimonio de nuestro paso por la Tierra. Existe un momento para todo y también para mirarse en el espejo. Espejo, espejito mágico. 


lunes, 21 de septiembre de 2026

Costumbres al sevillano modo




Pasa el tiempo, pasan los años, y existen costumbres sevillanas que se anclan en la Ciudad sin que, afortunadamente, el tiempo pueda con ellas.  Hubo una época en que esta Tierra de María Santísima era conocida por su Historia, sus Costumbres y sus Tradiciones.  Sus Leyendas, algunas hermosas y otras no tanto, se fueron debilitando con el paso de los años hasta ir desapareciendo dentro de la nebulosa de las cosas que en verdad nunca sucedieron (aunque algunas merecerían haber sucedido).  La tradición oral algunas veces le ha jugado una mala pasada a los hechos empíricamente demostrables.  Se hace verdad una letra del Flamenco que dice:  

“Que cosas dice este loco

que la verdad no la dice

pero mentira tampoco”.  


Preguntas sin respuesta y que muchas de ellas permanecen ancladas en el tiempo.   ¿Por qué cuando las mujeres se pegan una carrerita para coger el autobús siempre lo hacen riendo?  ¿A que obedece que cuando alguien ocupa un sitio vacío en el bus suele decir:  “Ea, vamo a quitano de en medio”? Quien llega para incorporarse a una cola, ¿por qué siempre le pregunta al último quien es el último?   Si te encuentras a un amigo o conocido y se ha enterado que ha fallecido una tía tuya siempre te hará las dos preguntas de manual:  que edad tenia y si ella estaba “mala” (mi tía tenia ¡96 años!  y padecía una enfermedad que se llama sobredosis existencial).  Cuando un turista nos pregunta mostrándonos un mapa  como llegar hasta la Catedral, ¿por qué empezamos a gesticular en plan karateka y le hablamos muy despacio y elevando el tono de la voz?  ¿En verdad nos creemos que las diferencias idiomáticas se resuelven hablando fuerte y despacio?  Te encuentras a un amigo que te comenta si te has enterado de “lo del Lolo”.  Tú le dices que si que ya te lo han comentado un par de veces.  No le importa en absoluto y te cuenta con toda clase de detalles el tema en cuestión.  ¿Para qué pregunta entonces si conocía  “lo del Lolo”? 

En Sevilla ocurrieron dos hechos fundamentales que cambiaron radicalmente la idiosincrasia de la Ciudad.  A saber: la demolición de los Corrales de Vecino y la desaparición de  las antiguas tabernas.  La vida en los Corrales era muy dura por las grandes carencias en cuestiones fundamentales de supervivencia.  El día a día era durísimo para algunas familias que no sabían si podrían comer aquel día.  Sin agua corriente en las  “cuartos”;  teniendo que hacer “las necesidades” en un cubo y donde tenias que vivir hacinado junto a tus padres y hermanos.  ¿La contrapartida?  Unos niveles  altísimos de humanidad y una convivencia  plena de solidaridad y con un alto grado de gracejo sevillano.  Posiblemente añoren aquellos tiempos quienes nunca los vivieron pero los que arrancamos nuestras vidas desde aquel contexto social sabemos valorar lo malo y lo bueno de aquella  dura experiencia.  Allí y en las antiguas tabernas se germinaron muchas de las costumbres populares sevillanas y que el paso del tiempo no ha conseguido derrotar del todo.  Esto que hoy llaman “la vertebración social”  ha quedado diluida en las pantallas de los móviles y en la de los televisores.  Somos gente surrealista por nuestra propia idiosincrasia y  por nuestra forma de entender la vida y sus consecuencias colaterales.  Sabemos de donde venimos y nunca hacia donde vamos.