Los datos que nos ofrecen los medios de comunicación sobre los Barrios más pobres de España no hacen más que dejar de nuevo a Sevilla a los pies de los caballos de la pobreza. Pasa el tiempo, pasan los cantos de sirena sobre la bonanza económica sevillana y se mantiene de manera pertinaz la extrema pobreza de algunos Barrios de la periferia. En este ranking de la miseria nuestra Ciudad coloca a 6 de sus barrios entre los 15 “mejores clasificados”, con el agravante añadido de ocupar la Primera y Segunda posición. Esta lista no hace más que dar un fiel testimonio de los radicales movimientos pendulares de nuestra Sociedad. Aumenta ostensiblemente el número de ricos y también lo hace con mayor intensidad el número de pobres. Que los ricos sean cada día más ricos y los pobres sean cada día más pobres no es ninguna casualidad. Es el resultado de una estructuración social y política donde el beneficio extremo es el intocable Sacrosanto de la Economía de Mercado. El lujo como contrapunto ruin y ostentoso ante la galopante hambre de muchísimos niños. No terminamos de entender que el Capitalismo o es salvaje o no es capitalismo. Tratar de racionalizar las directrices capitalistas es como intentar enjaular al viento. Entender y comprender en la misma ecuación social y política. Pobreza es igual a exclusión y marginación y eso termina explotándole en las manos a las sociedades que la ignoran mirando para otro lado.
Los datos sobre los niveles de pobreza de algunos barrios sevillanos son demoledores. En primer lugar está la Barriada de los Pajaritos-Amate con una renta media anual por habitante de 7.688 euros (640 euros mensuales para mantener una familia). El segundo lugar lo ocupa el Polígono-Sur con 7.941 euros. Le sigue Torreblanca en la sexta posición con 9.418 euros. A continuación y en séptima posición se encuentran las Tres Mil Viviendas y la Oliva con 9.589 euros. En la decimocuarta posición y cerrando este penoso ranking sevillano se encuentran El Cerezo, La Palmilla, Doctor Marañón y la Barzola con 10.183 euros. Es decir, entre las 15 Barriadas más pobres de España nuestra Sevilla aporta nada menos que 6. Un dato vergonzante, no para los habitantes de estas barriadas sino para unos gobernantes nacionales, autonómicos y locales que poco o nada hacen para resolver las extremas necesidades de estas zonas de Sevilla. Son tan sevillanos como los demás pero nunca han sido considerado una parte importante de esta Ciudad. Pasamos con los coches por esas zonas con cierta rapidez y a través de los cristales los vemos transitar a lo lejos como almas en pena. Lo asumimos como algo marginal y nos justificamos con el convencimiento de que todas las grandes ciudades (incluyendo a Nueva York) tienen sus zonas de exclusión en forma de guetos. La Historia es una fuente inagotable de sabiduría y de aprendizaje sobre el origen de las explosiones sociales. No estamos interesados en ir a beber a esa fuente. Cuando le metes a un globo más aire del que el globo puede admitir este terminará explotando. Tiempo al tiempo.