Se supone que la Ideología es un conjunto de ideas que un individuo hace suyas para desarrollarlas en el contexto de la Sociedad en la que vive. Esa es la teoría pero la práctica, en muchas ocasiones, es algo bien distinto. Se utiliza la Ideología como una coraza que repela irracionalmente las ideas ajenas y en un arma arrojadiza que anula la necesaria libertad de pensar, sentir y actuar. Los "buenos' son los que piensan como nosotros y los "malos" todos los demás. El individuo se diluye en el Grupo donde se siente protegido y a salvo de la "pesada tarea" de enfrentarse a los acontecimientos sin más armas que la racionalidad. Marcamos una línea infranqueable entre "ellos" y "nosotros". Nos desplazamos por la vida en el tren del sectarismo negando que puedan existir otras formas de desplazarse. Por encima de la Ideología lo que verdaderamente importa de una persona es su comportamiento. La Política en nuestro país ha llegado a unos niveles de degradación fácilmente detectada por la mayoría de los ciudadanos. Afortunadamente hay honrosas excepciones que engrandecen la Política y, de paso, nos engrandecen a todos nosotros. Hay políticos que por la mañana dicen una cosa y por la tarde, sin cortarse un pelo, dicen la contraria. Personajillos de tres al cuarto con ínfulas de estadistas que ya no pueden disimular su ambición de poder (poderoso caballero es Don Dinero). Si hace falta y antes de perder el Poder se pacta con el mismísimo Diablo (en España el Diablo no se viste de Prada: se viste de Bildu). Eso sí todo, absolutamente todo, lo hacen buscando nuestro "propio beneficio". En fin vivimos tiempos complejos donde ya nada es lo que parece. En el epílogo de la película "Casablanca' se decía: "Siempre nos quedará París"; a muchos de nosotros, viejos románticos idealistas, siempre nos quedará Margarita Robles.
viernes, 13 de noviembre de 2020
miércoles, 11 de noviembre de 2020
Resiliencia
La Pandemia ha introducido en nuestra vida cotidiana una serie de nuevas palabras o más bien que eran ajenas a esa cotidianidad. Hay una en particular que desconocía su significado y tire de Internet para que me ilustrara. Se trata de "Resiliencia". Es en definitiva la posibilidad de salir reforzado de situaciones adversas o muy adversas. Escucho en la radio la definición que de la misma hace un psiquiatra y me parece bastante certera: "Resiliencia es la entereza más allá de la resistencia". Esta pandemia, aparte de unas secuelas sanitarias terroríficas, nos conduce a una situación social y económica ciertamente preocupantes. Existe otro nuevo concepto al que los psiquiatras han bautizado como "Fatiga pandemica". Ansiedad, depresión, insomnio, inseguridad, desosiego....ya forman parte del setenta por ciento de la Sociedad española. Ante este panorama, fruto de una situación tan complicada, no nos queda más remedio que tirar de Resiliencia. Solventemos con entereza el día a día que el mañana llegará provisto de lo que demanden las circunstancias. Lo verdaderamente importante es hoy, miércoles 11 de Noviembre, mañana será otro día. Siempre, absolutamente siempre, es conveniente tener a mano una ración de Resiliencia. Creo que más pronto que tarde la vamos a necesitar. Afortunadamente parece vislumbrarse la luz al final del túnel. Aquí a eso lo llamamos agarrarse a La Esperanza.
lunes, 9 de noviembre de 2020
Abuelos
Recuerdo en uno de los últimos actos electorales de Joe Biden algo que me llamó la atención. Biden caminaba solo observado a cierta distancia por su equipo de seguridad. Saludaba con una media sonrisa y gesticulando con la mano derecha. A pocos metros detrás de él caminaba su única acompañante. Era su nieta, una chiquilla de trece o catorce años de edad. Iba seria, reflexiva y concentrada. Caminaba detrás de su abuelo procurando mantener la distancia que evidentemente le habrían aconsejado. Ella no acompañaba al futuro Presidente de la Nación más poderosa del mundo; ella acompañaba a su abuelo tratando por todos los medios el no defraudarlo. Los que tuvimos la suerte de conocer y tratar a nuestros abuelos sabemos lo importante que era que ellos de sintieran orgullosos de nosotros. Un abuelo es un abuelo independiente que sea el Presidente de EEUU o el panadero de la esquina. Si la vida te da margen un día pasas a formar parte del clan de los abuelos. Con la Pandemia han sido muchos los que nos han abandonado en condiciones muy dolorosas. Si algo ha quedado meridianamente claro en la Epidemia es que la vejez es algo totalmente amortizado en esta egoísta Sociedad de Consumo. Con el paso de los años notamos su ausencia y lo mucho que representaron para nosotros. Es Ley de vida que por su edad se vayan los primeros, pero cuanto más los tengamos entre nosotros mejores personas seremos en el futuro.
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