lunes, 27 de abril de 2015

Todo pasa





“Te llaman porvenir
porque no vienes nunca”
- Ángel González -

Lo decía don Antonio (Machado) y, como en tantas cosas, tenía más razón que un santo….”Todo pasa y todo queda / pero lo nuestro es pasar / pasar haciendo caminos / caminos sobre la mar”.  Pasa un nuevo Abril y se lleva con él recuerdos semasanteros y feriantes que ya forman parte de la historia sentimental de cada uno. Lo esperado por bueno y gozoso es breve como todo lo bello y feliz de la existencia humana. Lamentablemente solo la pena permanece anclada en el puerto de la desesperanza. Vivimos permanentemente instalados en las largas esperas. La vida es una Estación de tren donde siempre esperamos ver acercarse el nuestro desde la distancia.  Decimos preso de los nervios… “Ahí llega, ahí viene, ese es el nuestro….” Al final, no pocas veces, pasa de largo y otras se para el tiempo justo de poder subirnos sin poder decir ni un adiós. Hoy todo se programa de antemano y con mucha antelación. Desde las vacaciones (quien todavía pueda cogerlas) hasta los encuentros con los amigos. Todo queda reflejado en una agenda implacable que nos priva, no pocas veces, del sosiego y la necesaria reflexión. Quedas con un querido amigo al que hacia tiempo que no veías y, en la segunda copa, ya te está diciendo que siente tener que marcharse pero que ha quedado con el cuñado para pasar la ITV del coche. La mecánica al poder.  La Filosofía tiene la noble finalidad de descifrar las claves del tránsito de la existencia humana. Las tres preguntas fundamentales: ¿De donde venimos?, ¿Para qué estamos aquí? Y ¿Dónde iremos después de que esto acabe? Otros pasaron, nosotros pasaremos y los que nos precedan también pasarán.  Dejar una huella noble, decente, solidaria y culta de nuestro paso debe –o debía ser- nuestra tarea primordial.  Se va Abril y, permitirme la licencia, afronto su marcha desde la melancolía de los gozos compartidos. Gracias a Dios siempre le precede Mayo. Y eso, a que negarlo, ya son flores mayores.  El mes donde nacieron mi hija Alicia y mi nieta Lola siempre será para mí el mes de todos los meses.


Juan Luis Franco – Lunes Día 27 de Abril del 2015

domingo, 26 de abril de 2015

Roma y Sevilla





Parece que fue ayer cuando corté la primera hoja del almanaque de Pasión del año 2015 y ya estamos inmersos en el último domingo de Abril.  Aquel día, ya tan lejano en el tiempo y con tantos aconteceres vividos en lo sentimental, colgué el almanaque del Señor de Pasión en el sitio donde, el día antes, estaba colgado el correspondiente al año 2014. Mientras me entretenía en tan nobles menesteres esperaba el ansiado comienzo en TVE del “Concierto de Año Nuevo” desde Viena. Afortunadamente estos cuatro meses han transcurrido sin sobresaltos en lo sentimental y con un claro convencimiento de que en lo político las sorpresas están muy cercanas. Lejos, muy lejos quedaron ya los fríos días invernales. El tiempo se mide por minutos, días, meses, años y, fundamentalmente, por los momentos sentimentales de cada existencia humana. Estoy cada día más convencido de que si existen dos ciudades eternas y atemporales son Roma y Sevilla. Ambas tienen un basamento histórico imperecedero, un presente lleno de luces y sombras y un futuro que siempre se presume esplendoroso. En ambas siempre se cita su magnificencia del pasado y su prometedor futuro obviando el presente. Sevilla es una ciudad que siempre se supo mover en un cúmulo de contradicciones. No debe ser fácil para una “mujer tan guapa, culta y radiante” tener tantos pretendientes ramplones y vulgares. Hoy, último domingo del mes de Abril, la Ciudad se nos muestra espléndida e ilusionada cual mocita casadera. Son días donde, a los viandantes, la calle nos reclama desde hora muy temprana. A ciertas edades cada nuevo amanecer es un regalo de Dios y los de finales de Abril son especialmente esplendorosos. Todavía el calor inmisericorde tardará un tiempo en llegarnos. Vencido definitivamente el frío y sin sufrir todavía el pegajoso abrazo de la canícula toca vivir plenamente la calle.  Una Sevilla romana o una Roma sevillana para darle sentido a casi todo.


Juan Luis Franco – Domingo Día 26 de Abril del 2015

viernes, 24 de abril de 2015

La Cañada



Suena la guitarra de Paco en esta hermosa y luminosa tarde de farolillos, capotes toreros y volantes. Suenan los primeros acordes de “La Cañada” y es de esos días donde todo cobra –o al menos debía cobrar- sentido en la primavera sevillana. Los servicios informativos –valga la redundancia- nos informan que el mar se abre inmisericorde para tragarse por cientos a los más pobres entre los pobres. Aquellos que, por no tener, no tienen ni una patria que los defienda, ni un Dios que los ampare y, tampoco, una casa donde cobijarse. Los ricos desde sus despachos discuten que medidas tomar para seguir haciéndole falsos y desgarrados trajes a la pobreza más extrema. Un Francisco nacido en Argentina clama al cielo contra los desmanes de los poderosos. Nadie parece querer escucharlo como tampoco escucharon al que llegó hace ya dos mil años. Otro Francisco, Paco entre los Pacos,  parido por una portuguesa y oriundo de la Baja Andalucía nos hace soñar con los tremoles de su inmortal sonanta. Lo escuchamos desde el recogimiento y el fervor de las almas agradecidas ante tanta belleza musical. Gracias a estos pequeños artilugios que se mueven deslizando un dedo se que ahora mis nietos están en una caseta apoyados en su barandilla. Están, aplicando su inquietud de ilusionados niños, viendo pasar los caballos del Real. “Pasa caballo cartujo / que en tu grupa va sentada / lo que aquí llaman embrujo”. Ya sabemos que por esta amada y maltratada Piel de Toro los ladrones de guante blanco y conciencia negra son legión. Se instalan con el dinero ajeno en el lujo más obsceno y desmedido mientras que muchos niños de “su” país se mueren de hambre. Hoy le han dado el Cervantes a Juan Goytisolo uno de los grandes, muy grandes, escritores de lengua hispana.  Mi amigo Cristóbal, el farmacéutico del Barrio, me da un eficaz remedio para los males de las vías respiratorias altas (mi médico me había recetado que tomara tres caramelos diarios).  Anda ve y dile al maestro / que te ha enseñao  a querer / que te devuelva el dinero / que no te ha enseñao bien”.  Suena Paco y estoy convencido que después del Cid Campeador nadie ganó más batallas después de muerto. Fran Silva hace guardia esta tarde junto al Señor de la Pasión y es difícil imaginar una vigilancia más placentera. Suena armoniosa la guitarra de Paco. Dios asiente con la cabeza y dice para sus adentros: “Esa es la música que yo soñé para Andalucía”. La armonía encuadrada en los encajes de las olas que se orillan.

La tarde empieza a flaquear mientras a lo lejos las luces del Aljarafe empiezan a mostrar el esplendor de los atardeceres de esta tierra. Suena Paco y “La Cañada” es un sendero luminoso que me lleva en volandas por los mares de los sueños. “Mírala cara a cara que es la primera”.  La primera, la segunda, la tercera y la cuarta.  La belleza sevillana mejor por partida cuádruple.


Juan Luis Franco – Jueves Día 23 de Abril del 2015