La Transición española hacia la Democracia fue modélica y ejemplar. De hecho, al día de hoy, se sigue estudiando en no pocas Universidades extranjeras. Tres personas fueron fundamentales para que el paso de una Dictadura a una Democracia fuera lo menos traumática posible. Adolfo Suárez, Santiago Carrillo y el rey Juan Carlos fueron, junto al pueblo español, los abanderados de este modélico proceso. Después apareció emergente y poderosa la figura de Felipe González para darle contexto europeo e internacional a la naciente Democracia española. Estos días uno de estos personajes históricos (el rey Juan Carlos) está pasando por unos momentos seriamente complicados. Los hechos que se le imputan son de una especial gravedad y deberá ser la Justicia española quien determine sus, nunca mejor dicho, reales consecuencias. Pero esto no puede servir para obviar la positiva y enorme tarea que ha desarrollado en beneficio de este sufrido país llamado España. Se llegó a acuñar el término de que España más que monárquica era "juancarlista". Ahora, ese núcleo oportunista y antitodo de lo que huela a España se le ha tirado directamente a la yugular y, por elevación, tratan de derribar a la Monarquía desligitimando a la Transición española. Actualmente en la figura de Felipe Vl la Monarquía está en muy buenas manos. Se nos muestra como una persona sensata, cercana y con una excelente formación. Sería deseable que los antitodo no se hagan vanas ilusiones. El Partido Socialista (incluyendo el que comanda el ambiguo Pedro Sánchez) nunca dejará caer la Monarquía. A pesar de no ser monárquicos somos muchos los que preferimos una Monarquía Parlamentaria antes que una República bananera. Todos somos iguales ante la Ley y a todos se nos debe aplicar la presunción de inocencia. Si en algo se ha especializado nuestro País en los últimos tiempos es en desarrollar juicios paralelos. Que cada cuál (independiente de su rango y condición social) pague por sus deslices y que sea la Justicia quien determine el alcance de los mismos.
martes, 14 de julio de 2020
lunes, 29 de junio de 2020
Junio en su laberinto
Junio avanza hacia su recta final dejándonos en el aire la sensación de ser el más raro de todos los vividos. El Corpus se nos ocultó en un número rojo en el almanaque y en una triste ausencia callejera. Ese día, el 11 de Junio, se jugó un Sevilla-Betis con el Estadio vacío y huérfano de emociones por la ausencia de Aficionados. Está nueva coyuntura que nos ha tocado vivir está marcada por una difusa línea entre lo normal y lo anormal. La "Nueva Normalidad" puede ser cualquier cosa menos normal. Nos vendieron una "Sociedad del Bienestar" y al final hemos comprado una "Sociedad del Malestar". Junio, como hizo siempre, se marcha de manera lenta y parsimoniosa. Nos deja colgados en los cordeles de las azoteas pañuelos de Esperanza cogidos con alfileres de tristeza e incertidumbre. Junio se va como llegó: en blanco y sin poder sumarlo a los gozos existenciales de la Ciudad. Junio en su laberinto (que ya también es el nuestro). Vaya usted con Dios amigo Junio, espero que volvamos a vernos pero, eso sí, en mejores circunstancias.
sábado, 27 de junio de 2020
Juan Manuel Suárez Japón
Ayer, viernes 26 de Junio, en Coria del Río se rotulo una plaza con el nombre de Juan Manuel Suárez Japón. Este ocasional político coriano fue Consejero de Cultura y Medio Ambiente (1990-1994l), Profesor Universitario y, sin lugares a dudas el político que más sabe y más ha hecho por el Flamenco. Hombre culto, cabal y, en el mejor de los sentidos, profundamente andaluz. Dejar testimonio en su Ciudad natal de una Plaza con su nombre es, aparte de justo, un acto que nos reconforta y nos redime con nosotros mismos. Enhorabuena Maestro.
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