martes, 10 de septiembre de 2024

La XXIII Edición de la Bienal de Flamenco de Sevilla




“Sevilla es al Flamenco lo que Roma al Cristianismo. La simbiosis perfecta entre el fondo y las formas”

MaƱana comienza su andadura, flamenca y sevillana, la XXIII Edición de la Bienal de Flamenco. El mayor y mejor evento internacional del Arte Jondo. Desde el 11 de Septiembre hasta el 5 de Octubre la Ciudad se llenarĆ” de soniquetes flamencos por todos sus mĆ”s bellos rincones. Se ha escogido un plantel de grandes artistas y se ha dotado al evento de diversos y bellos escenarios para su puesta en escena (algunos, como los Jardines de Murillo o el AlcĆ”zar, en espacios exteriores). Todo para que la magia del repeluco bajo las estrellas sepa que aquĆ­ (en Sevilla) siempre tendrĆ” las puertas abiertas. Nos queda la espina clavada del cierre (¿temporal?) del Teatro Lope de Vega que a la postre se nos representa como la joya de la corona hispalense. ¡Lo que mis ojos han visto y mis oĆ­dos han escuchado en ese sagrado recinto! La tarea de dirigir este complicado y majestuoso evento Flamenco ha recaĆ­do en Luis Ybarra. La mayor critica que ha recibido a priori es la de ser demasiado joven para esta gran responsabilidad. ¿Hasta cuando los sempiternos “flamencólogos de guardia” van a considerar un gran defecto el ser joven? He leĆ­do algunos de los libros que ha escrito Luis Ybarra y, sinceramente, creo que la Bienal estĆ” en muy buenas manos. ¿Ausencias? Sin duda. A mĆ­ me salen media docena de artistas. Asumo que no pueden estar todos pues, en algunas ocasiones, las fechas de los contratos dictan su inapelable sentencia. Me llama poderosamente la atención que en el programa de inauguración (dedicado a Paco de LucĆ­a) no estĆ© omnipresente su mayor heredero que es el gran Vicente Amigo. Ignoro las causas de esta ausencia y algunas otras. No es conveniente ni racional hacer conjeturas sobre lo que ignoramos. Creo que todavĆ­a la Ciudad no ha hecho suya la Bienal. La Ciudad y el Flamenco de la Bienal estĆ”n pendientes de una vertebración sentimental-cultural y eso siempre serĆ” una asignatura pendiente. El primer paso seria en considerar que Sevilla tambiĆ©n lo es en sus confines perifĆ©ricos. Se han hecho algunos avances pero queda todavĆ­a un largo camino por recorrer. Disfruten de la Bienal los que todavĆ­a navegan por los mares de los sueƱos subidos en la barca de las ilusiones jondas. Sevilla bien merece esta gran Fiesta.

viernes, 6 de septiembre de 2024

Setenta años al amparo del Señor de Pasión


Buscaron a Dios en la penumbra 
Huyendo de la pena y el dolor 
Y encontraron la luz que mĆ”s alumbra 
A los pies del que estĆ” en el Salvador


Setenta aƱos. Ya son setenta aƱos lo que dura mi relación sentimental-espiritual con el SeƱor de Pasión. En los anexos del altar del Cristo del Amor habĆ­a un taller de bordado dirigido por mi tĆ­a-abuela Concepción FernĆ”ndez del Toro. Cuando rondaba los nueve aƱos de edad yo me pasaba por esas dependencias para llevarle o recoger algĆŗn encargo. Siempre mostrĆ© desde la niƱez grandes dotes para los “mandaos”. TenĆ­a las aptitudes que se precisan para ser un buen “mandaero”. A saber: ser rĆ”pido y eficaz; tener buena memoria; disponer del bendito don de la discreción y, a ser posible, no quedarse con el dinerillo de las vueltas. Entonces fue cuando apareció por primera vez en mi vida la portentosa imagen del SeƱor de Pasión. Cuando terminaba mis quehaceres y antes de marcharme de vuelta me sentaba un ratito en su capilla para verlo de cerca. Esta relación no solo se mantuvo a lo largo de los aƱos sino que se incrementó con el discurrir del tiempo. Incluso en la etapa juvenil cuando la Fe se difumina entre la maleza de lo efĆ­mero siempre, contra viento y marea, supe hacer una bendita excepción con el SeƱor de Pasión. La enorme grandeza de la imagen de Pasión solo puede valorarse en toda su inmensidad mirĆ”ndola con los ojos del alma. Es un sano ejercicio de introspección espiritual donde lo inevitable de la muerte se retroalimenta con la serenidad ante lo que va a acontecer. AquĆ­, en el SeƱor de Pasión, no existe la mansedumbre sino un ejercicio intelectual de no rendirse del todo ante el sufrimiento mĆ”s atroz y perverso. Duele desde la belleza mĆ”s extrema y consigue unir de manera admirable la Ć©tica con la estĆ©tica. Quienes hayan visto a Pasión pasar por la calle Francos de recogida a su templo saben, a ciencia cierta, que es uno de los momentos cumbres de la magia espiritual de Sevilla. Setenta aƱos bajo su amparo y protección con la Esperanza, siempre con la Esperanza, de que todo esto que llaman existencia humana haya merecido la pena. Siempre estuvo presente en mi vida y compartĆ­ con Ɖl momentos de luces y sombras. Pasión es el silencio en la batalla y el violĆ­n que suena entre los escombros de la barbarie. Setenta, setenta aƱos de fructĆ­fera convivencia sentimental. Yo se de siempre quiĆ©n maneja mi barca por los senderos de la vida. El SeƱor de Pasión enhebra el hilo del tiempo sevillano bordando con letras de oro el manto de lo espiritual. El Dios divino con forma humana.

martes, 3 de septiembre de 2024

Cuestión de perspectiva


“De las cosas mĆ”s ocultas
    el tiempo tiene la llave
    y a la corta o a la larga
  con el tiempo to se sabe”
 (SoleĆ” de Triana – Paco Taranto)

Al final tendrĆ” razón mi amigo Enrique cuando dice que las cosas que nos ocupan y, en demasiadas ocasiones nos asfixian, hay que saber valorarlas con perspectiva. En definitiva, saber separar las cosas importantes de los que no lo son tanto. Nos vemos sobrepasados en cuestiones sociales, polĆ­ticas y culturales con el desosiego aƱadido de no disponer ya de herramientas cĆ­vicas para cambiar las cosas. Los veranos se han convertido en un bombardeo informativo sobre alertas rojas y alertas naranjas manejados con grandes dosis de paternalismo. Nos dicen que bebamos mucho liquido y que sea preferentemente agua (¿hacemos mal si incluimos dos cervecitas frĆ­as?). Que en las horas centrales del dĆ­a, cuando el sol aprieta, caminemos por las partes mĆ”s sombreadas de las calles (en Sevilla, con cada vez menos sombra, esto es difĆ­cil). Bajar las persianas en las horas centrales del dĆ­a. Nada recomendable es dormir la siesta en las azoteas. Salir a la calle con ropa amplia y fresca (hay que dejar las trenkas para mĆ”s adelante). Todo hay que tomarlo con perspectiva para no coger complejo de ser tratados como estĆŗpidos integrales. Ya ni los polĆ­ticos se van de vacaciones y tampoco podemos disfrutar de la ausencia temporal de algunos y algunas de los que nos han tocado en “suerte”. Perspectiva, siempre conviene tener a mano la perspectiva. Las serpientes de verano “informativas” tambiĆ©n han desaparecido y los medios se llenan a diario de un amplio abanico de malas noticias. No es necesario inventar nada ya la realidad supera con creces a la ficción. Perspectiva, siempre hay que regular este deprimente caudal a travĆ©s de la perspectiva. Todo sea por la causa y por los grandes beneficios de la perspectiva. Tratemos con la perspectiva de salir ilesos de este laberinto donde, tirios y troyanos, nos han metido. La perspectiva, siempre la perspectiva, como un antĆ­doto contra el permanente cabreo en el que estamos inmersos. Ya que interesadamente nos han hurtado la FilosofĆ­a y las Humanidades que no nos quiten tambiĆ©n la perspectiva. Os dejo, que me estĆ” sonando el timbre de la puerta. No vaya a ser que haya venido a verme la seƱora Perspectiva. Nunca se sabe y por si acaso mejor hacernos las preguntas con perspectiva. Las respuestas siempre, absolutamente siempre, estĆ”n en el viento.