“Sevilla es al Flamenco lo que Roma al Cristianismo. La simbiosis perfecta entre el fondo y las formas”
MaƱana comienza su andadura, flamenca y sevillana, la XXIII Edición de la Bienal de Flamenco. El mayor y mejor evento internacional del Arte Jondo. Desde el 11 de Septiembre hasta el 5 de Octubre la Ciudad se llenarĆ” de soniquetes flamencos por todos sus mĆ”s bellos rincones. Se ha escogido un plantel de grandes artistas y se ha dotado al evento de diversos y bellos escenarios para su puesta en escena (algunos, como los Jardines de Murillo o el AlcĆ”zar, en espacios exteriores). Todo para que la magia del repeluco bajo las estrellas sepa que aquĆ (en Sevilla) siempre tendrĆ” las puertas abiertas. Nos queda la espina clavada del cierre (¿temporal?) del Teatro Lope de Vega que a la postre se nos representa como la joya de la corona hispalense. ¡Lo que mis ojos han visto y mis oĆdos han escuchado en ese sagrado recinto! La tarea de dirigir este complicado y majestuoso evento Flamenco ha recaĆdo en Luis Ybarra. La mayor critica que ha recibido a priori es la de ser demasiado joven para esta gran responsabilidad. ¿Hasta cuando los sempiternos “flamencólogos de guardia” van a considerar un gran defecto el ser joven? He leĆdo algunos de los libros que ha escrito Luis Ybarra y, sinceramente, creo que la Bienal estĆ” en muy buenas manos. ¿Ausencias? Sin duda. A mĆ me salen media docena de artistas. Asumo que no pueden estar todos pues, en algunas ocasiones, las fechas de los contratos dictan su inapelable sentencia. Me llama poderosamente la atención que en el programa de inauguración (dedicado a Paco de LucĆa) no estĆ© omnipresente su mayor heredero que es el gran Vicente Amigo. Ignoro las causas de esta ausencia y algunas otras. No es conveniente ni racional hacer conjeturas sobre lo que ignoramos. Creo que todavĆa la Ciudad no ha hecho suya la Bienal. La Ciudad y el Flamenco de la Bienal estĆ”n pendientes de una vertebración sentimental-cultural y eso siempre serĆ” una asignatura pendiente. El primer paso seria en considerar que Sevilla tambiĆ©n lo es en sus confines perifĆ©ricos. Se han hecho algunos avances pero queda todavĆa un largo camino por recorrer. Disfruten de la Bienal los que todavĆa navegan por los mares de los sueƱos subidos en la barca de las ilusiones jondas. Sevilla bien merece esta gran Fiesta.