viernes, 24 de octubre de 2025

Las pompas de jabón


“No podemos cambiar las cosas que ocurrieron, pero si modificar la relación que tenemos con ellas” (Juan José Millás)

Es una frase hecha pero que encierra una verdad incuestionable cuando decimos: “Es conveniente vivir con los recuerdos y no de los recuerdos”. Hacer un balance permanente de lo vivido aparte de estéril es un elemento corrector de lo que somos. A ciertas edades el presente es el único eslabón que nos ata a lo vivido y a lo que esté por vivirse. Recordar a personas que mucho te quisieron y a las que mucho quisiste es una manera gratificante de entender que la vida, a pesar de todos los pesares, es hermosa y bella. Rememorar aquellos mágicos momentos donde la Felicidad se paró un rato en la puerta de tu casa es un canto laudatorio a los sueños hecho realidad. No somos lo que fuimos ni tampoco lo que seremos somos lo que nos va marcando la implacable sentencia de las hojas de los almanaques. El hoy, el presente, lo cotidiano y lo inmediato como sustratos inapelables del ejercicio de vivir. Intentar dar vueltas atrás a nuestras vidas utilizando el comodín de una nostalgia mal gestionada es el camino más corto para anular de contenido nuestro presente. Cuando ya solo te ilusionas hablando del pasado estás renunciando a gastar los días que te quedan por vivir. Es lógico y humano que las circunstancias personales de cada persona terminan por configurar su presente. Quien tiene una salud deteriorada añora sus años de poderío físico y quien sufre los arañazos de la tragedia necesita, en no pocas ocasiones, agarrarse a sus perdidos años de Felicidad.
Los ausentes siempre estarán presentes en la medida de que los recordemos con cariño. Lo importante, lo verdaderamente importante, siempre estará en el tramo de vida que nos quede por gastar. Vivimos instalados en una época donde las prisas ya forman parte indisoluble de nuestra existencia. Todo gira en aprovechar las horas viviendo muchas experiencias que otros ya tienen programadas para nosotros. Tenemos lista de espera para todo. Para la maltrecha y deteriorada Sanidad Pública. Para programar las series o películas que tenemos que ir viendo de manera compulsiva. Para cualquier cita con cualquier amigo (“Ya te llamo y te digo como tengo la semana” nos dicen desde una situación de jubilado). Si nuestro Equipo va ganando por una corta diferencia los minutos pasan con lentitud de tortuga. Si por el contrario vamos perdiendo esos mismos minutos avanzan a una velocidad de vértigo. Los minutos son los mismos lo que varía es nuestra percepción de los mismos. El diálogo está en horas muy bajas. Ya nadie escucha a nadie y todos hablan (sálvese quien pueda) para si mismos. Desde hace unos años se ha puesto de moda la auto-reivindicación. Por si acaso se te han olvidado te recuerdan de manera permanente sus muchos y grandes méritos (eso sí, siempre utilizando el latiguillo de “modestia aparte”). El “yo” como elemento fundamental de las “conversaciones”. Actualmente el sentirse importante en cualquier parcela se ha convertido en una necesidad existencial. Nunca aprendemos que estamos de paso y que al final nuestro mayor y único legado es que la mayoría de quienes te conocieron te recuerden como una buena persona. Lo demás son pompas de jabón lanzados al aire desde las azoteas.

lunes, 20 de octubre de 2025

Sandra Peña o la pena infinita



Es desolador, completamente desolador, que una criatura de tan solo catorce años de edad y con toda la vida por delante se haya quitado la vida. Tan solo escribir de este terrible acontecimiento te hace reconsiderar si al escribir no entras de lleno en el movedizo terreno de la banalidad. No se puede hacer literatura barata ni mucho menos “prensa amarillista” con esta tremenda tragedia.
Mi nieta Lola tiene la misma edad que tenia Sandra y esta similitud me hace sentarme frente al ordenador y escribir unas líneas sobre este suceso que ha conmocionado a Sevilla y a España entera.
Sandra venia sufriendo un continuo y feroz acoso escolar desde hacía más de un año. Sus padres habían denunciado este interminable martirio ante el Colegio hasta en dos ocasiones. Nada, nadie hacia nada mientras veían con suma preocupación como la salud mental de su hija Sandra se deterioraba cada día un poco más. Lo más que consiguieron es que la cambiaran de clase como si el problema lo originara ella y no sus acosadoras. Por su reiteración en el tiempo ya sabemos de sobra las salidas de escape de estos terribles sucesos. El Colegio intentará para salvaguardar el buen nombre de la Entidad (sobre todo los puestos de trabajo de sus jerarcas) negar la evidencia de lo sucedido. No tenían constancia de la gravedad de la situación. Dirán que los verdaderos responsables están en las RRSS (Redes Sociales) y no en los recreos y pasillos de los Colegios. Los padres y madres de las agresoras “argumentarán” que mucho cuidado con criminalizar a sus hijas que ellas también son victimas de la situación que, en realidad, la culpa de todo la tiene la Sociedad (¡¡ pobre Sociedad cuantos desmanes se cometen en tu nombre!!).
La Administración Pública nos dirá que ignoran el motivo de que no se activaran los protocolos y que se abrirá una investigación para depurar responsabilidades (¿cómo se ha hecho con el cribado de los cáncer de mama?). El “Defensor del Pueblo” (¿existe todavía algún interés por defender al pueblo?) dirá que tomará cartas en el asunto pues todo apunta a un cumulo de negligencias en la defensa de esta pobre criatura. Cuando ya vivimos instalados en la mentira y por encima de la verdad predomina lo “políticamente correcto” y el “Relato” ya poco podemos esperar. No debíamos ignorar que también existen monstruos de catorce o quince años y que, en definitiva, son un proyecto de personas donde la maldad siempre reinará en sus corazones.
Por lo menos le debemos a Sandra que su muerte suponga un antes y un después en los dolorosos casos de “Bullyng” que lejos de disminuir aumentan cada día. Tú dejas a tu hija o nieta en un Colegio con la idea de que colaboren contigo en su formación integral no para que te quedes sin ella para siempre. Visto el panorama actual resulta difícil agarrase a cualquier atisbo de esperanza. Es de justicia reconocer que existen Colegios donde se aplican con eficacia los protocolos anti-bulling y qué muestran una seria y eficaz determinación para paliar este grave problema. Meter a todos los Colegios e Institutos en el mismo saco no es justo. Vivimos instalados en el difuso Reino de las Excusas Permanentes. Cantaba el recientemente desaparecido Pablo Guerrero aquello de “que tiene que llover a cantaros”. Mal vamos cuando nos han cambiado lluvia por lágrimas.

lunes, 13 de octubre de 2025

Crónica de un derrumbe anunciado



El incompetente e inhumano comportamiento sanitario demostrado por la Junta de Andalucía ante el cribado (búsqueda de pruebas concluyentes) del cáncer de mama ha provocado una autentica conmoción en la Sociedad andaluza. Que entre las pruebas iniciales y las confirmaciones (positivas o negativas) hayan transcurridos hasta dos años de espera se nos configura como la mayor crisis de la Sanidad Andaluza. Mujeres a las que algunas les han tenido que cercenar un pecho (algunas hasta los dos) por un comportamiento negligente de los que tienen (o al menos debían tener) la necesaria responsabilidad de velar por la salud de todas aquellas a las que dicen representar. Ahora se verá como se toman medidas urgentes y estructurales para “escapar de la quema” pues se da la circunstancia que ya estamos en la precampaña electoral andaluza. La política se mueve en dos direcciones y ambas son tan legitimas como espurias: mantener el Poder a cualquier precio y conquistarlo a costa de lo que sea.
Omitiré por un cierto sentido del pudor y la vergüenza el comportamiento de la Consejera de Salud cesada (para nada dimitida) minimizando el problema (decía que en realidad eran cuatro casos cuando ya se rondaban los dos mil) y culpando de la dimensión de este gravísimo dislate a la manipulación informativa. Conviene recordar que en muy pocos años han pasado por la Consejería de Salud un Consejero y dos Consejeras. Las casualidades casi nunca existen y menos en el ambiguo campo de la Política. Podemos culpar por razones obvias al señor Moreno Bonilla máximo responsable de este cúmulo de despropósitos pero sería como quedarnos varados en la orilla del problema. Moreno Bonilla no es más que un gestor de una política determinada que consiste en privatizarlo todo. Reconozco que siempre me gustó respetar a personas que se conducen a través del civismo aunque este no sea más que una programada pose. Las formas nos ayudan a relacionarnos y el fondo nos ayuda a desenmascarar lo falso de lo verdadero. Las manipuladas cuestiones políticas las percibimos en tres direcciones. A saber: presentir, sentir y vivir. Presentimos que hay algo que no funciona; sentimos en nuestras propias carnes que ese presentimiento tenía visos de realidad y, después, vivimos las secuelas correspondientes. Tenemos que partir de un hecho y es la clara intención privatizadora de determinadas opciones políticas. Conviene no engañarse a uno mismo para luego no lamentarse por haber sido estafados. La Sanidad se nos configura como el árbol más apetecido dentro del Parque de la Privacidad. No van a renunciar a los frutos que puedan proporcionarles el desvío de lo publico hacia lo privado. Lo han hecho siempre y lo seguirán haciendo.
Cuando este problema del cáncer de mama (otro día escribiremos sobre el abandono a que están sometidas las personas con problemas de Salud Mental) te afecta de manera directa y personal comprobando sin artificios en manos de quienes estamos te resulta completamente desolador. No caben rodeos ni excusas cuando ya se escucha a la lejos la trompeta del Séptimo de Caballería. Los tremendos fallos en el cribado del cáncer de mama solo ha sido la punta del iceberg que destapa sin tapujos la olla de la Sanidad Publica en Andalucía. Intentar desviar la atención tirando balones fuera ya no cuela.
Corren malos tiempos para la lírica y sobre todo para los cómplices silencios de muchos que dicen llamarse “periodistas”. El periodismo significa libertad, objetividad y rigor en la información lo demás son subterfugios donde placean los estómagos agradecidos. Disparar siempre las flechas en la misma diana no se llama periodismo se llama clientelismo. No es una mera cuestión de planteamientos ideológicos se trata del compromiso de personas decentes y solidarias. Las mujeres andaluzas tienen que saber que nunca caminarán solas. En ellas están reflejadas todas las mujeres de nuestras vidas. Las del ayer, del presente y del mañana.