Hoy se cumplen 25 años del fallecimiento de un vecino de la barriada sevillana de Los Remedios llamado Silvio Fernández Melgarejo. Hoy, precisamente hoy, hace 25 años que nos dejó nuestro eterno y admirado Silvio. Tenia 56 años de edad y su muerte conmocionó profundamente a la Ciudad de Sevilla. Este rockero sevillano se nos antoja como uno de los máximos exponentes del Rock Andaluz. Silvio había nacido ocasionalmente en La Roda de Andalucía y más concretamente en el ¡¡ Cuartel de la Guardia Civil !! Fue el 8 de Agosto de 1945. La Historia nos dice que su nacimiento se produjo un día antes del lanzamiento de la bomba atómica sobre Nagasaki. ¿Una premonición de la explosión musical y social que provocaría Silvio? Cualquiera sabe. Silvio era fundamentalmente un rockero que no tenía reparos en empaparse de las músicas más diversas y contradictorias. Tenía entre sus grandes ídolos musicales a Elvis Presley y también a Antonio Molina. Era un espíritu libre que vivía al margen de los convencionalismo sociales y musicales. Fue un verdadero transgresor que enlazaba el vanguardismo musical con las grandes tradiciones de la Ciudad. Profundo enamorado de nuestra Semana Santa (inmortal y eterno su “Rezaré” dedicado a las vírgenes sevillanas). Esta eterna e imperecedera canción debe su autoría al cantante y productor norteamericano Ben E. King, aunque fue la versión de Adriano Celentano (Pregheró) la que inundó los sentimientos musicales de los europeos. Una pasada.
Mucho se ha escrito sobre este Genio rockero del Barrio de Los Remedios y, a no dudar, mucho se seguirá escribiendo en los tiempos venideros. Su canción dedicado al Betis se nos configura como uno de los Himnos más cautivadores que se le han escrito al Equipo de las Trece Barras. Con el merito añadido de que Silvio era un gran sevillista. Así era Silvio, un ser libre que funcionaba a golpes de sentimientos sevillanos. Reconozco que la fecha de su fallecimiento se me había pasado (los años no perdonan) pero ahí estaba anoche el ínclito Salva Gavira para recordármelo. Un “San Salvador de la Cruzcampo” siempre al rescate de sus buenos y numerosos amigos. Tener una buena familia es fundamental en la vida pero siempre con el complemento de los grandes y leales amigos. 25 años, un cuarto de siglo desde que nos dejó el gran Silvio. Su figura, cual Cid Campeador hispalense, se crece con el paso del tiempo. Su vida la vivió como quiso o lo dejaron pero siempre utilizando como principio fundamental intentar no hacer daño a nadie. Fue un músico genial que se bebió el mundo a sorbos y el mundo le proporcionó la resaca mas dulce de la Historia: la de la música inmortal. Su sitios naturales eran la calle, los escenarios y los bares. Fue feliz a su manera y nos hizo de paso felices a todos nosotros. Silvio eterno, enmarcado con letras de oro entre los Grandes Personajes de la Ciudad. Un rockero que hizo a nuestra música andaluza un aporte fundamental.